El cobre caía este jueves y el níquel iba camino a su primer declive en 10 sesiones, ya que un dólar levemente más fuerte y la desaceleración en el crecimiento del sector de servicios de China generó tomas de ganancias.

Pero el cobre, que el lunes tocó un máximo de dos años, se mantenía bien apoyado por un sólido dato de manufacturas en China -que se publicó el martes- y por lo ajustado de los suministros, según Nitesh Shah, analista de ETF Securities.

A las 1200 GMT, el cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) caía un 0,54% a US$6.317,65 la tonelada, cerca de US$6.430, el techo de dos años que tocó el lunes. Desde comienzos de junio, el referencial acumula un avance de 14%.

"Hay un retroceso menor que viene de las últimas semanas (pero) los fundamentos siguen siendo bastante sólidos", comentó Shah. "No vemos una debilidad real en los datos económicos", agregó.

El sector de servicios de China se expandió a un ritmo ligeramente más lento en julio, mostró el jueves un estudio. Sin embargo, el crecimiento del sector manufacturero del país se aceleró en el mismo período, según el reporte difundido previamente esta semana.

El dólar se apreciaba pero se mantenía cerca de mínimos de 15 meses. La debilidad de la divisa ha alimentado la demanda de metales denominados en dólares porque los abarata para tenedores de otras monedas.

Reportes de que China podría vedar la importación de algunos metales de desecho a partir de 2018 también contribuía a la subida de los precios del metal rojo. Sin embargo, las restricciones podrían tener un impacto limitado en el balance del cobre refinado, según analistas de Barclays.

El níquel en la LME perdía un 0,43% a US$10.305 la tonelada, camino a su primer declive desde el 20 de julio, tras alcanzar un máximo de cuatro meses de US$10.445 más temprano en la sesión.