Londres. El cobre cayó este miércoles por primera vez en cuatro días, tras alcanzar su mayor nivel en dos semanas, luego que una visión moderada sobre la economía estadounidense del jefe de la Reserva Federal, Ben Bernanke, desató una ola de aversión al riesgo en la mayoría de Los mercados.

El metal rojo cayó junto a otros activos como el oro, el petróleo y el euro después que Bernanke dijo que la economía de su país tendrá que recuperarse más rápido para lograr una baja en la tasa de desempleo, que es inaceptablemente alta.

El cobre a tres meses en Londres bajó US$101 para finalizar en US$8.499 la tonelada. En la jornada, el contrato alcanzó un máximo de US$8.695,25, su mayor nivel desde el 10 de febrero.

En Nueva York, el contrato para mayo cerró con una pérdida de 4,20 centavos, a US$3,8795 por libra, tras operar entre US$3,8050 y US$3,9615.

"La demanda mundial de cobre está en la palestra ahora. Si se tiene una política monetaria expansiva, es un buen augurio para la recuperación económica y por ende para una demanda más fuerte. Si los bancos centrales en el mundo frenan esta política, ahí se irá la demanda", dijo el presidente ejecutivo de Sarhan Capital, Adam Sarhan.

El cobre subió más temprano ante las noticias de que el Banco Central Europeo asignó unos US$710.000 millones en una operación de liquidez a tres años, una cifra levemente mayor a la esperada que apuntala las esperanzas de que fluya más crédito a las empresas y de que los costos de endeudamiento de los gobiernos de la zona euro sigan cayendo.

El alza del metal a inicios de la sesión se debió además a que la economía estadounidense creció más rápido que lo que se esperaba, gracias a mejores cifras sobre el gasto del consumidor y de las empresas.

Los analistas dicen que es necesario un aumento de la anémica demanda de China para que los precios del metal sostengan sus avances.

China es el mayor consumidor mundial de metales y el año pasado representó el 40% de la demanda de cobre refinado.

La demanda del país ha demorado en repuntar desde las festividades por el Año Nuevo Lunar a fines de enero, pero algunos indicadores macroeconómicos podrían ayudar a impulsar los precios del cobre.