Nueva York/Londres. El cobre cayó este miércoles y quedó a un 2% de sus mínimos del 2011 porque los débiles datos económicos en Estados Unidos agudizaron los temores sobre las perspectivas de crecimiento en Occidente, ya impactadas por la crisis de deuda en Europa.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) bajó US$145, a US$8.635 por tonelada, con lo que quedó a apenas un 1,7% de su mínimo del 2011, de US$8.446,25, registrado el 9 de agosto.

En Nueva York, el cobre para diciembre bajó 7,20 centavos, o un 1,8%, a US$3,8980 por libra.

La aparente falta de habilidad para evitar que la crisis de deuda se propague a otros países siguió preocupando a los mercados globales, lo que mantuvo el apetito de los inversores por el riesgo en mínimos.

La agencia Moody's bajó la calificación de los bancos franceses Credit Agricole y Societe Generale, lo que se sumó al tono pesimista en el mercado.

"La situación de la deuda europea va a empeorar mucho más antes de mejorar", dijo John Gross, presidente de la consultoría de metales J.E. Gross and Co.

El crecimiento de las ventas minoristas en Estados Unidos se estancó en agosto, después de una batalla sobre el gasto en el Congreso que minó la confianza en que Washington podría evitar que el país caiga en otra recesión.

En medio de la incertidumbre macroeconómica, los precios del cobre se han relacionado cada vez más con las fluctuaciones del mercado cambiario.

Más temprano, el euro pasó a negativo contra el dólar, lo que restó impulso a los metales. Pero las pérdidas fueron limitadas más tarde cuando el euro se recuperó ante el optimismo de que Grecia seguirá siendo parte de la zona euro y cumplirá con sus obligaciones financieras.

La incertidumbre por el suministro debido a huelgas en importantes minas de cobre en Perú e Indonesia dieron apoyo a los precios del cobre.