Londres. El cobre subió este viernes debido a que el retroceso en los precios de la energía calmó los temores de que la inflación pueda frenar el crecimiento global, aunque la cautela por los disturbios en Oriente Medio limitó las ganancias.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cerró a US$9.750 la tonelada, subiendo en más del 2% desde los US$9.505 del cierre anterior.

El metal usado en electricidad y construcción alcanzó los US$9.311, un mínimo de cerca de un mes, en la sesión previa.

"El foco ahora está en Oriente Medio", dijo Arne Rasmussen de Danske Bank.

"Definitivamente el último par de días hemos visto este miedo a que los precios del petróleo frenen el crecimiento global, pero los precios están un poco más estables hoy (viernes), por lo que el optimismo está retornando", agregó.

El petróleo retrocedía de máximos de sesión después de que Arabia Saudita, el mayor exportador mundial, incrementó los suministros, aunque las preocupaciones de que el petróleo caro pueda amenazar el crecimiento global mantendría las ganancias limitadas.

Los mercados globales han estado presionados por preocupaciones de que la crisis política en Libia pueda propagarse a otros importantes países petroleros.

Las importaciones chinas de cobre refinado caerían en febrero debido a los menores arribos por los feriados del Año Nuevo Lunar, luego de un alza de 7,4% en enero ante un reabastecimiento de los fabricantes.

El aluminio cerró a US$2.565 desde los US$2.542 del jueves.

El estaño terminó a US$32.050 desde US$31.600.

El zinc operó a US$2.491 desde los US$2.473 del cierre del jueves.

El plomo estaba a US$2.515 desde los US$2.500 de la última sesión.

El níquel avanzó a US$28.150 desde los US$27.505 de la pasada jornada.