Los precios del cobre operaban este martes cerca de máximos de dos años, respaldados por expectativas de una mayor demanda del mayor consumidor mundial del metal, China, donde un impulso a la infraestructura liderado por el Gobierno ha llevado a una sólida actividad en el sector de la construcción.

El cobre referencial en la Bolsa de Metales de Londres perdía un 0,5% a US$6.336 por tonelada. El metal usado en el tendido eléctrico y en la construcción tocó el lunes los US$6.430 por tonelada, su nivel más alto desde mayo de 2015.

El índice oficial de gerentes de compras (PMI) mostró una expansión por duodécimo mes consecutivo debido a que China destinó fondos a la bonanza de la construcción. En tanto, un sondeo privado del PMI mostró que el crecimiento de las manufacturas se aceleró en julio.

El índice dólar, que compara a esa divisa con una cesta de grandes monedas, operaba cerca de mínimos de 14 meses, lo que hace que los metales industriales que cotizan en el billete verde sean más baratos para empresas fuera de Estados Unidos, lo que podría apuntalar la demanda.

Las noticias de que China podría prohibir las importaciones de algunas chatarras de metal iniciaron una racha alcista del cobre desde una cotización de menos de US$6.000 la semana pasada. La prohibición entraría en efecto a partir de fines de 2018. China es el mayor importador mundial de chatarra.

Entre otros metales, el estaño caía un 0,9% a US$20.460 la tonelada, mientras que el níquel retrocedía un 0,1% a US$10.205 la tonelada.