Londres. El cobre operaba estable este jueves, con rumbo a su primera caída trimestral desde junio, debido a los temores de los inversionistas por una pausa en la demanda china, aunque el metal podría fortalecerse a largo plazo ante el ajuste del suministro.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) se cotizaba a US$9.381 la tonelada a las 1002 GMT, con lo que acumulaba una caída de casi un 3% en el año.

Como otros mercados, los metales básicos han sido afectados este año por el impacto de las turbulencias en Oriente Medio y el norte de Africa, que han impulsado los precios del crudo y generaron preocupaciones inflacionarias, y por el sismo, el tsunami y el desastre nuclear en Japón.

El cobre no registraba cambios desde el cierre del miércoles, aunque se ubicaba un 8% debajo del récord de US$10.190 de mediados de febrero, dado que los altos valores han enfriado el interés comprador de China por el metal.

"Continuamos en una tendencia alcista de largo plazo para el cobre", dijo Alex Heath, jefe de metales básicos de RBC Capital. Pero agregó: "tiene que bajar antes de poder subir".

Pero en general, los analistas seguían atentos a la posibilidad de que un déficit previsto en el mercado del cobre este año respalde a los valores.

El aluminio caía a US$2.624,5 por tonelada desde los US$2.629 del miércoles.

El zinc retrocedía a US$2.313 desde los 2.338 de la sesión anterior.

El plomo bajaba a US$2.652 desde los US$2.655 de la última jornada.

El estaño subía a US$31.500 desde los US$31.250 del miércoles.

El níquel caía a US$26.000 frente a los US$26.030 del cierre de la sesión anterior.