Londres. El cobre operaba estable este jueves, tras una pérdida de un 3% en la sesión anterior, apoyado por compras de consumidores y un mayor apetito por el riesgo, aunque las ganancias eran limitadas por un alza del dólar antes del fin de semana largo por Semana Santa en Estados Unidos y Europa.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) cotizaba a US$8.379 la tonelada a las 13:28 GMT, frente a los US$8.350 dólares al cierre del miércoles.

Un reporte mostró que los pedidos iniciales de subsidios por desempleo en Estados Unidos cayeron a su menor nivel en casi cuatro años la semana pasada.

El positivo informe apuntaló al dólar y debilitó al euro, lo que contrarrestó las ganancias que habrían registrado los metales básicos por las cifras de desempleo.

Esta semana, el metal repuntó cerca de un 1%, hasta un nivel muy cercano al máximo del 2012, algo por encima de los US$8.700, anticipando una nueva expansión monetaria de parte de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos.

Pero luego se conocieron las minutas del último encuentro de políticas de la FED, que aplastaron esas esperanzas y llevaron a una liquidación de posiciones de riesgo.

El precio del cobre opera dentro de un rango acotado desde fines de enero, apuntalado por las compras de los consumidores alrededor de los US$8.200, pero limitado por ventas de productores a US$8.600, dijo el analista de Citigroup, David Wilson.

"Cada vez que el cobre baja, vemos coberturas de consumidores y algunas compras de los inversores. Pero cuando los precios se acercan a los US$8.600, hay ventas de algunos productores pequeños", especificó.

La atención del mercado se centrará ahora en el reporte de desempleo de Estados Unidos y datos de comercio de China, el mayor consumidor de cobre del mundo, que ofrecerá un panorama claro sobre el consumo en un país que representa el 40% de la demanda mundial del metal.