Londres. Los precios del cobre operaban estables este viernes, tras subir más del 1% en la jornada anterior, después de datos manufactureros de China que llevaron algo de tranquilidad a los inversores en metales industriales.

Pero la persistencia de las preocupaciones sobre la lentitud de la demanda en el país, principal consumidor del metal, impedía nuevas ganancias.

El cobre referencial en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) operaba en US$8.584 por tonelada, frente a los US$8.630 por tonelada de este jueves.

Más temprano, el metal marcó un máximo de sesión de US$8.670 la tonelada, no lejos del récord de este año a US$8.765 que alcanzó a inicios de febrero.

En lo que va del 2012 el cobre ha ascendido algo más de 13%.

Pero la demanda de China, que consume el 40% del cobre a nivel mundial, aún no da indicios de solidez después de los festivos del Año Nuevo Lunar en enero, generando temores de que el precio podría caer.

Unos datos de este jueves, que mostraron que un índice que mide la actividad manufacturera en China marcó el máximo en cinco meses, sirvieron para moderar las preocupaciones acerca de una desaceleración económica.

Analistas refieren que la dirección del mercado en las semanas que vienen será impulsada por datos macroeconómicos y que los inversores buscarán señales de cualquier incremento en la demanda de cobre de China.

"Si viéramos más cifras que fueran un poco decepcionantes, los mercados se pondrían nerviosos sobre la perspectiva de crecimiento, por lo que la dirección del precio en las próximas dos semanas estará influenciada por el flujo de noticias económicas", dijo el analista de Barclays Capital, Gayle Berry.

También afectaba al cobre el descenso del euro contra el dólar, en medio de las persistentes preocupaciones por la crisis de deuda de Europa.

El cobre se encamina a su segunda ganancia semanal consecutiva.