Nueva York/Londres. El cobre subió por cuarta sesión consecutiva ante la debilidad del dólar, los persistentes temores por los suministros del metal y las expectativas de un repunte de la demanda en China en el segundo semestre.

Los inversores del sector ignoraron un esperado discurso del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, quien se abstuvo de dar señales concretas de nuevas medidas para impulsar la economía, aunque sostuvo que era crucial para la salud del país reducir el desempleo.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cayó brevemente por debajo de US$9.000 tras los comentarios del jefe de la Reserva Federal, pero luego se recuperó y cerró a US$9.075, frente a los US$9.066 el jueves.

En Nueva York, el cobre para diciembre subió 1,95 centavos, a US$4,1175.

"Comparado con el mercado de acciones, el cobre está bastante resistente. Este ha sido el caso por algunos días", dijo Stephen Briggs, analista de BNP Paribas.

"La gente sigue comprando por las versiones de que hay problemas en el suministro que no se irán, más allá de cuán fuerte sea la economía", agregó.

BHP Billiton, la mayor minera del mundo, dijo el miércoles que la reciente turbulencia en el mercado no había afectado significativamente la demanda de cobre.

El mercado global del metal mostraría un déficit este año, aunque los analistas sondeados por Reuters el mes pasado redujeron sus predicciones en torno a una escasez del metal a la luz de la sombría perspectiva económica global.

El aluminio subió a US$2.378 por tonelada desde los US$2.361 el jueves.

El estaño escaló a US$23.805 desde los US$23.400 de la pasada jornada.

El zinc aumentó a US$2.246 desde los US$2.228 de la última sesión.

El plomo avanzó a US$2.485 desde los US$2.401 del jueves.

El níquel trepó a US$21.450 desde los US$20.875 de la última rueda.