Londres. El cobre subió este jueves por una disminución de los temores sobre la deuda de la zona euro y una mejora en las perspectivas de la demanda de dos de los mayores compradores del mundo, lo que ayudó a que los precios alcancen su mejor nivel en cuatro meses.

El cobre subió junto a otros activos de riesgo, como las acciones y el euro, tras una fuerte demanda en colocaciones de bonos de España y Francia.

El cobre en Londres subió más de un 1%, a US$8.360 la tonelada. Más temprano en la sesión, el metal usado en electricidad y construcción llegó a US$8.410 la tonelada, su mayor nivel desde el 20 de septiembre.

En Nueva York, el contrato para marzo subió 4,80 centavos, o un 1,3%, para cerrar en US$3,8005 por libra, tras operar entre US$3,7570 y US$3,8215.

El Tesoro Público español volvió a superar con creces su objetivo máximo de colocación en la subasta de bonos de este jueves y Francia realizó su primera colocación de deuda desde que Standard & PoorŽs rebajó su calificación, con una baja en sus rendimientos y una buena demanda.

Las crecientes expectativas de que China pronto podría comenzar a aplicar una política monetaria más flexible, en un esfuerzo por apuntalar su economía, y datos positivos de los Estados Unidos dieron impulso al metal rojo, que ha subido un 10,5% en lo que va del año.

El número de estadounidenses que presentaron solicitudes de subsidio por desempleo por primera vez cayó la semana pasada a un mínimo de casi cuatro años, lo que apunta a una cierta recuperación en el mercado laboral y la economía.

Sin embargo, el optimista panorama económico fue opacado por otros datos de este jueves, los que mostraron una caída en la construcción de viviendas en diciembre tras fuertes avances el mes anterior.

El euro subía contra el dólar, en medio de las conversaciones entre Grecia y sus acreedores, haciendo que el metal denominado en la divisa estadounidense sea más barato para los inversionistas europeos.

Los precios del cobre cayeron en alrededor de un 21% el año pasado, su primera baja anual desde el 2008, ante la incertidumbre económica mundial que elevó los temores por la demanda del metal.