Siem Reap, Camboya. Coca-Cola Co ve gran potencial en Myanmar y está conversando con posibles socios locales, pero podría pasar mucho tiempo antes de que comiencen las operaciones, dijo este viernes su jefe regional.

Myanmar, que está resurgiendo tras décadas de dictadura y es uno de los únicos tres países en los que la firma no tiene operaciones, es un mercado atractivo para Coca-Cola pero la compañía no se apura por lograr acuerdos inmediatos, dijo el jefe de la unidad de negocios Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) de Coca-Cola, Manuel Arroyo.

"Del potencial del mercado no caben dudas, pero obviamente tenemos que andar sobre un sendero muy claro, abierto y transparente antes de operar allí", declaró Arroyo  en una entrevista durante un encuentro de empresas estadounidenses en Camboya.

"Estamos evaluando diferentes opciones con potenciales socios, o si avanzamos por nuestra cuenta. Por supuesto, todo esto requerirá bastante trabajo y muchos, muchos meses (...) para hacerlo correctamente", manifestó, agregando que "aún estamos en una etapa muy embrionaria".

Arroyo indicó que la firma trabajará de cerca con el Departamento de Estado de Estados Unidos para asegurarse de que los posibles socios sean los apropiados, tal como requieren las normas estadounidenses de inversión en Myanmar anunciadas esta semana por el presidente Barack Obama.

Un gobierno parcialmente civil llegó al poder en Myanmar -un país con 60 millones de habitantes- en marzo del 2011 y comenzó a reformar su economía, aliviando la censura a los medios, legalizando los sindicatos y las protestas y liberando a presos políticos.

Entre las empresas de refrescos locales que podrían ser socias de Coca Cola se encuentran Pinya Manufacturing Co, Myanmar Golden Star (MGS) y Loi Hein Company.

Pese al cese de operaciones en 1960, las bebidas de Coca-Cola han llegado a Myanmar durante años a través de la frontera con Tailandia.