Los precios del petróleo languidecerán cerca de sus actuales niveles en los próximos meses, ya que el colapso de un pacto de recortes de suministros está infligiendo severos daños a un mercado ya impactado por una epidemia de coronavirus que redujo la demanda de energía, indicó este viernes un sondeo de Reuters.

Analistas consultados en un sondeo recortaron sus estimaciones para los precios del crudo Brent a un promedio de US$42 el barril frente al consenso de US$60,63 en la encuesta realizada en febrero.

Se estima que el referencial del Mar del Norte promedie alrededor de US$34,87 en el segundo trimestre y US$39,04 en el tercer trimestre, antes de recuperar cierto terreno hacia US$44,08 en el último trimestre.

El sondeo a 21 analistas prevé que el petróleo WTI de Estados Unidos promediará US$30,37 por barril en el segundo trimestre y alrededor de US$37 en el año.

"El fin del pacto de la OPEP+ ya estaba previsto hace tiempo y los precios más bajos están acá para quedarse en los próximos dos trimestres. Tanto el Brent como el WTI deberán acostumbrarse a precios del crudo cerca de los US$30", dijo Edward Moya, analista de mercados de OANDA.

Los futuros del crudo se derrumbaron en más del 30% en algún momento del lunes, el mayor descenso en un solo día desde la Guerra del Golfo de 1991, luego de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados liderados por Rusia -un bloque conocido como OPEP+- no alcanzó un nuevo compromiso para extender sus recortes de suministros.

La situación dio inicio a una guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudita y una carrera por la participación del mercado. Riad recortó sus precios oficiales de venta de sus crudos a todos los destinos y tiene planes de elevar la producción en abril.

"La decisión de Arabia Saudita de elevar la producción y ofrecer el petróleo con fuertes descuentos es un intento por castigar a Rusia, mientras que el mismo tiempo presiona a la industria de hidrocarburos no convencionales de Estados Unidos y de muchos otros productores de alto costo", dijo Florent Pelé de Societe Generale.

Los productores de esquisto de Estados Unidos, en tanto, se han aprestado a recortar los gastos y reducir las perspectivas de producción futura.