Iquique. El operador de la mina de cobre Collahuasi en Chile amplió el lapso para que sus trabajadores sindicalizados acepten una oferta "final" con la que busca poner fin a una huelga de más de dos semanas.

El operador del tercer más grande yacimiento mundial de cobre -controlado por Anglo American y Xstrata- había dado hasta la medianoche del martes a sus 1.551 operarios para adoptar el nuevo contrato, con beneficios líquidos en torno a 29.000 dólares.

Sin embargo, decidió sostener la propuesta en los mismos términos hasta este viernes 26 de noviembre y luego ajustarla a la baja desde el sábado 27. No estaba claro cuándo podría expirar.

"Esta decisión es producto del proceso sistemático de desinformación de los trabajadores que ha apreciado Collahuasi. Es así que muchos trabajadores han pedido aumento de plazo al enterarse recién del ofrecimiento", explicó a Reuters la portavoz de la empresa, Bernardita Fernández.

Los temores sobre las consecuencias de la huelga han ayudado a la firmeza de los precios del cobre en el mercado internacional.

Pese a que una gran mayoría de los trabajadores no aceptó la propuesta individual durante la primera etapa, la portavoz dijo que la cifra de reincorporados había subido desde el último dato publicado, de 170 "descolgados".

Es necesario que el 51% de los sindicalizados acepte el ofrecimiento para que la huelga quede sin efecto.

El diálogo permanece quebrado mientras las partes se acusan mutuamente de "intransigencia" y la empresa reiteró que los esfuerzos de negociación con el sindicato continuarán suspendidos.

Trabajadores dicen que resistirán. En tanto, el gremio afirma que los trabajadores resistirán en la protesta hasta que la compañía acepte sentarse nuevamente a negociar la renovación contractual, y espera que los contactos con las partes que adelantaría un obispo católico rindan frutos.

"Esperamos que la empresa recapacite y ahora sí se siente a conversar con nosotros, que se dé cuenta de la realidad, que su objetivo no fue cumplido", comentó a Reuters el presidente del sindicato, Manuel Muñoz.

Sin embargo, la empresa negó que el religioso u otra autoridad haya aceptado mediar en el conflicto, que arribó a su vigésimo día.

La crisis ha llevado a la empresa a funcionar de acuerdo a un plan de contingencia con personal de reemplazo para sostener la operación, aunque el sindicato denuncia "graves" problemas de producción debido a la inexperiencia de los sustitutos.

Las operaciones "están normales, acorde al Plan de Continuidad Operacional", reiteró Fernández.

Sin embargo, la compañía confía que los reincorporados le ayuden a fortalecer su programa de emergencia. Además espera llenar en próximos días una centena de vacantes por un nuevo proceso de reclutamiento planificado anticipadamente para sus proyectos de ampliación.

La empresa produce 535.000 toneladas anuales de cobre y tiene un ambicioso plan para duplicar la producción en los próximos años.