Un crecimiento de 60% han experimentado las colocaciones de la industria chilena del "warrants" en los últimos tres años, gracias a la valoración que le ha ido entregando la banca a esta herramienta que permite obtener capitales financieros a corto y mediano plazo, dejando en garantía todo tipo de productos que se encuentren almacenados. Alza que también se explica debido al ingreso de nuevos sectores como usuarios de este tipo de garantías, abriéndose a nuevos rubros, adicionales a la ya consolidada industria de los granos (maíz, trigo y avena).

Al respecto, Jaime Avilés, Gerente General de Trans Warrants, empresa que ofrece esta herramienta desde la década de los 80, explica que “este instrumento gozó de mucho prestigio durante varias décadas, pero después hubo años en que se observó un estancamiento importante, el cual empezó a revertirse a partir del año 2008, en gran medida por los ajustes que se produjeron en esta industria durante los primeros años de este siglo, en donde desaparecieron algunos actores, quedando hoy las empresas que gozan de mayor credibilidad y prestigio en la banca.

Los almacenistas actuales han recibido mayor respaldo de las instituciones financieras, las que han empezado a darle cada vez mayor valor a este tipo de garantías, lo que ha hecho que este sistema de garantías tome mucha fuerza, lo que se traduce en que cada vez es utilizada por más empresas de distintas industrias y aceptada por un mayor número de acreedores. Hay nuevos acreedores (como la Bolsa de Productos, los factoring, los bancos más nuevos, inversionistas, etc) que se sienten atraídos a utilizar el warrants como una forma de poder otorgar financiamientos a terceros mitigando los riesgos del negocio. Cada vez hay mayor interés de los acreedores por financiar los inventarios de las empresas”.

En cifras, durante 2011 se observó un peak en colocaciones de un poco más de UF 5 millones, en 2012 el peak se elevó a cerca de UF 6,5 millones, mientras que en 2013 su peak fue de UF 8 millones en montos garantizados.

Otro motivo del crecimiento de los warrants es el aumento de la competencia en el negocio del crédito en el segmento empresas, junto con el mayor acceso al crédito de las empresas medianas. Este crecimiento va acompañado de mayores necesidades de financiamientos, lo que implica que los acreedores necesiten contar con mayores alternativas de garantías para mitigar riesgos y rebajar provisiones. En este escenario es donde los acreedores han empezado a valorar más las garantías “alternativas”, como el warrants, ya que las garantías “tradicionales”, como la hipoteca, no alcanza para todos. 

Por último, se puede ver que hay un mayor conocimiento de los beneficios de utilizar los warrants como garantía, los que entregan ventajas como que el acreedor es preferente ante una quiebra, la garantía es el corazón del negocio por lo que los deudores siempre privilegian el pago al acreedor que tiene el warrants como garantía por sobre otros, hay un monitoreo permanente del negocio del deudor, además de que la ley contempla duras penas en caso de un incumplimiento por parte del depositante.

Una ventaja importante para los deudores es que esta garantía es divisible, “esto significa que una empresa puede subdividir las mercaderías que maneja en su inventario para poder entregarlas en garantía a más de un acreedor con el fin de conseguir financiamiento en varias entidades al mismo tiempo, pudiendo negociar mejores condiciones en cuanto a montos, plazos y condiciones”, enfatiza Avilés.

Qué es el Warrants y sus tasas de interés

El warrants es un instrumento financiero que fue establecido por ley en Chile hace ya varias décadas, el cual permite obtener financiamientos en instituciones financieras, pudiendo dejar en garantía mercaderías de todo tipo (mercaderías que se puedan almacenar en el tiempo, sin sufrir un deterioro en el corto plazo), que estén almacenadas en bodegas propias de la empresa, de terceros o del propio almacenista, las cuales son custodiadas por una entidad “warrantista”.

Es de bajo costo, su interés puede ir desde el 0,13% al 0,2% mensual, además permite dejar libres otras garantías reales necesarias en operaciones de largo plazo, pudiendo prescindir de los avales de los socios o patrimonios de las empresas (oficinas, plantas, terrenos). Es una garantía fácil de constituir y alzar (plazo promedio de 48 horas), entregando dinamismo al negocio. Además la herramienta se ha flexibilizado y perfeccionado con el tiempo y hoy se permite sustituir entre distintos tipos de productos, los cuales además pueden almacenarse en distintas bodegas, siempre que exista acuerdo entre las partes (deudor, acreedor y almacenista).