Después de un intenso día de conversaciones, a las 8 de la noche el ministro de Transporte colombiano, Andrés Uriel Gallego, garantizó que antes de terminar el miércoles se abriría la oferta económica y se adjudicaría la III fase de la Ruta del Sol, situación que finalmente se dio este jueves en la mañana.

El ganador fue Yuma Concesionaria: Impregilo, Grodco e Infracon, quien deberá conectar los últimos trayectos de San Roque a Ciénaga, Bosconia a Carmen de Bolívar y Valledupar.

Al detalle. Cuando todo estaba previsto para la apertura de la oferta económica, los seis proponentes que no fueron habilitados para pujar por el proyecto, que costará $2,4 billones (US$1.274 millones), solicitaron al Instituto Nacional de Concesiones (Inco) aplazar algunas horas la audiencia hasta tanto revisaran la evaluación final.

El ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, señaló que la suspensión de la audiencia, hasta las 3 de la tarde, les permitiría a los consorcios subsanar las fallas para tratar de habilitarse y competir por el proyecto. Aparte, la Procuraduría General de la Nación anunció que no acompañará más la licitación de la Ruta del Sol ni el de la Transversal de las Américas, al considerar que el gobierno no atendió sus solicitudes.

Frente a este hecho, Gallego Henao explicó que el Ministerio mantendría su decisión de adjudicar las dos concesiones y que tendrá el acompañamiento de la Contraloría General de la República y la oficina del Zar Anticorrupción.

La evaluación final del tramo III de la Ruta del Sol, sólo se dio a conocer unas horas antes, lo que les impidió a los afectados subsanar las falencias para seguir en el proceso.

Este jueves en la mañana, cada uno de los seis propulsores respondió con el fin de satisfacer los requisitos para que el comité evaluador del Inco pudiera abrir el sobre con la oferta económica.

La evaluación final inhabilitó a los consorcios Zona 3 Ruta del Sol S. A. PSF, encabezada por el Grupo Odinsa, y Vías de Colombia SAS PSF, liderada por la firma OHL. De estos dos consorcios toma parte el empresario William Vélez, quien fue acusado de participar con dos firmas distintas en un mismo proyecto.