En Colombia, el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, no dejaría contratada la obra de la primera línea del Metro; pues según los validadores de la Universidad de Los Andes, el tiempo que resta para que termine su gestión es muy poco y todavía falta mucho tiempo para que los estudios complementarios estén listos. Según los validadores, un año es poco tiempo para revisar los estudios faltantes.

Aseguran que lo primordial en estos momentos es definir el trazado definitivo de la primera línea para comenzar los estudios de ingeniería, los cuales podrían demorarse en ejecutar más de un año.

Así las cosas, el alcalde Samuel Moreno no podría dejar lista la construcción de la obra antes de finalizar su mandato, tal como lo ha prometido a lo largo de su administración.

Estudios de suelo. Aunque en el diseño realizado por la firma Senner Transporte Metropolitano de Barcelona se tuvo en cuenta las características del suelo, la empresa Metro, en cabeza de Camilo Zea, determinó que lo más conveniente era realizar un estudio más riguroso para no encontrarse con inconvenientes técnicos durante la construcción.

Teniendo en cuenta que de los 29 kilómetros de metro, 15 serán subterráneos, el estudio del suelo busca evitar mayores costos de la obra, pues el hecho de que una enorme piedra apareciera en el camino no sólo interrumpiría el cronograma del megaproyecto, sino que implicaría la inyección de más recursos.

La primera línea del metro tendrá 40 trenes, 36 habilitados para funcionar constantemente y cuatro de reserva. Cada tren, de 2,80 metros de ancho, tendrá siete vagones y cabrán 6 ó 7 personas por metro cuadrado.

En el trazado, que se extiende desde el Portal de las Américas en el suroccidente de la ciudad, hasta la carrera 11 con calle 127 en el norte, habrá 27 estaciones.

Desde el portal de las Américas, en la Avenida Ciudad de Cali, en el límite de Bosa y Kennedy, la primera línea arrancará en subterráneo hasta la 1° de mayo con 68, allí irá a nivel de la superficie por el corredor férreo del sur y llegará hasta la Estación de la Sabana.

Nuevamente volverá a ser subterráneo hasta la carrera Séptima, cerca a la Plaza de Bolívar y allí cogerá hacia el norte, pasará por la Estación Central, sobre la carrera 13; y en Lourdes, la carrera 11 hasta la calle 127.

Los 15 kilómetros subterráneos se construirán con una profundidad de 20 metros. Según la Gerencia del Metro, en ese tramo no hay ninguna posibilidad de encontrar redes de acueducto, alcantarillado, luz, gas, fibra óptica y teléfono; sin embargo, sí se pueden hallar en las estaciones superficiales.