Colombia. Los productores de textiles andan con las alarmas encendidas. La razón: el algodón prácticamente ha duplicado sus costos en el último año y medio, y la tendencia es a que siga aumentando. Analistas e industriales consideran que estos incrementos se reflejarán en los precios a los consumidores finales.

Para llegar a la mayor cotización del algodón desde marzo de 1995 se han sumado varios factores, entre los que se destacan las fuertes inundaciones que afectan a Pakistán (el principal cultivador del mundo), las lluvias en China y una considerable reducción en la cosecha estadounidense (la más baja en dos décadas).

Por el lado de la demanda, China e India vienen jalonando el consumo de esta fibra, al punto que el departamento de Agricultura de Estados Unidos ha proyectado que para 2011 la demanda será mayor que la oferta.

Un reciente informe de la cadena británica BBC dio cuenta del temor. Es así como los voceros de marcas como Levi Strauss, Next, Debenhams y Primark han dado hablado acerca de un posible incremento en los precios de sus productos hechos con algodón.

Colombia no escapa a este fenómeno, dado que la producción nacional cubre un 40% de la demanda. El restante 60% es importado desde Estados Unidos, especialmente del tipo fibra corta, que no se cosecha en el país.

Para David Glogower, gerente de ventas de Miratex, las alzas se empezarán a percibir aproximadamente en un mes. “Claro que esos precios del algodón sí inciden en los costos de las prendas. Automáticamente se verá reflejado, calculamos que en un mes aproximadamente”.

La situación se complica teniendo en cuenta que en el futuro inmediato no se prevé una reducción en los precios de la materia prima. “La coyuntura mundial ha generado un incremento en los precios. Creemos que la libra de algodón se mantendrá alrededor del dólar”, explica Lorena Ruiz, secretaria ejecutiva de la Confederación Colombiana del Algodón (Conalgodón).

En medio de los altos precios internacionales, la fuerte revaluación del peso frente al dólar (12,9% en lo corrido de 2010) ha ayudado a paliar los efectos para los industriales nacionales.

Según Juan Diego Becerra, director del Observatorio de Moda de Raddar Inexmoda, la situación para los productores de confecciones en Colombia es complicada. “Hasta ahora lo que ha sucedido es que los textileros nacionales han asumido esos costos, reduciendo su rentabilidad, pero dado que entre diciembre de 1998 y agosto de 2010 los precios del vestuario han crecido sólo 14%, los industriales ya no tienen mucho margen de maniobra”.

A los altos precios del algodón se suma el incremento en la cotización del petróleo en el mercado internacional (en la actualidad bordea los US$74), lo que a juicio de algunos analistas podría contribuir al aumento en los costos de la ropa. Todo hace indicar que la era de la ropa barata está llegando a su fin.