Bogotá. Colombia, en un escenario optimista y de abundancia, proyecta aumentar sus reservas de crudo y de gas hasta a 41.000 millones de barriles para el 2030, dijo este jueves el ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, lo que representaría más de 1.700% por encima de las probadas actuales.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos tiene como prioridad aumentar la disponibilidad de hidrocarburos para garantizar la autosuficiencia energética de Colombia, lo cual va acompañado de un auge de la inversión extranjera en el sector, destacó el funcionario.

"Me trasnocha más aumentar las reservas que llegar al millón de barriles (de producción diaria)", precisó Renjifo, citado en un comunicado de prensa del Ministerio de Minas y Energía.

El funcionario explicó que basó su estimación en un estudio de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) que planteó varios escenarios para el 2030, el mejor el llevar las reservas probadas de crudo y gas a 41.000 millones de barriles y el menos optimista el subirlas a 7.700 millones de barriles.

No obstante, no precisó la estrategia a seguir para el cumplimiento de esos escenarios y no estuvieron disponibles funcionarios para divulgar más detalles.

Colombia, el cuarto productor latinoamericano de crudo, cuenta actualmente con un poco más de 2.200 millones de reservas probadas de petróleo.

De lograr la meta, aún estaría muy lejos de su vecino, Venezuela, uno de los mayores productores globales de crudo que para fines del 2011 contaba con las mayores reservas probadas del mundo de 297.570 millones de barriles.

El ex ministro de Minas y Energía colombiano Luis Ernesto Mejía calificó de aventurada la cifra divulgada por el gobierno y pidió prudencia frente a las expectativas.

"Seguramente esta cantidad de aceite sí lo tenemos, pero primero hay que descubrirlo y hay que ver si es comercial", declaró Mejía a Reuters, quien consideró que una cifra cerca de los 5.000 millones de barriles sería más acertada.

Colombia produjo un promedio de 915.000 barriles por día (bpd) en el 2011 y proyecta elevar el bombeo apoyado en una mayor inversión extranjera directa que ese año alcanzó un récord de US$5.083 millones en el sector petrolero, según cifras oficiales.

Grandes inversores están mirando a Colombia como opción luego de que logró mejores condiciones de seguridad por una ofensiva militar contra la guerrilla izquierdista.

No obstante, los ataques a la infraestructura energética no han cesado y en lo que va de este año han afectado la producción de crudo y han generado problemas de transporte en oleoductos como el Caño Limón-Coveñas, de acuerdo a fuentes del Gobierno y de la industria petrolera.

Entre enero y agosto de este año se registraron 117 atentados contra la red de oleoductos, atribuidos a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), lo cual supera ampliamente los 21 ataques reportados en el mismo período del 2011, según estadísticas del Ministerio de Defensa.

El gobierno de Santos se dispone a iniciar un diálogo de paz con las FARC con el que buscarán poner fin a un prolongado conflicto interno que ha cobrado miles de víctimas y ha afectado la productividad de la nación.