Bogotá. La crisis política de Libia y la coyuntura en oriente seguirán presionando al alza las cotizaciones del crudo y con este el precio de los combustibles líquidos en 2011 con lo cual vendrán sobresaltos económicos por factores como el transporte y el impacto en materias primas para la producción agropecuaria.

La advertencia fue hecha por el presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), Hernando Barrero Chaves, al precisar que la gasolina corriente motor podría superar sin inconvenientes la barrera de los 9.000 pesos (US$4,66).

Libia es una región trascendental en la producción y transporte de petróleo por cuanto este se hace a través del canal del Suez, vía artificial práctica y económica para llevar los crudos de libia y del norte de África hacia los diferentes destinos europeos.

Aclaró que si bien no ha habido problema con el transporte de crudo, si hay preocupación con la producción de petróleo de Libia que exporta en promedio 1.8 millones de barriles por día que van por lo general a las refinerías anticuadas de Italia, Francia y Alemania que por su obsolescencia necesitan los crudos livianos y de alta calidad de Libia, precisa el informe del gremio.

“Ese es el impacto que se ha sentido en Europa porque si no llega petróleo a las refinerías europeas, el precio se dispara porque a esa coyuntura le acompañan la incertidumbre, factor delicado de las economías”, anotó Barrero, en el comunicado de prensa. Explicó que otro factor para tener en cuenta es la mayor demanda de crudo por parte de países industrializados como China y Japón que sin duda alguna indexan el precio del petróleo y sus derivados.

El dirigente gremial consideró que el “efecto dominó” en los países de oriente productores de petróleo es el resultado de la inconformidad campante por las hegemonías y dictaduras que jamás han trasladado un beneficio social y económico real a los nacionales que por el contrario han visto precarizar su calidad de vida como se observa en los países árabes.

"En ese orden de ideas la preocupación se agudiza porque si hay más manifestaciones de inconformismo, la economía petrolera se impacta llevando los precios del crudo a niveles impensados”, sostuvo el presidente de Acipet, en el informe de prensa.


Alto precio ayuda, pero no tanto.
Acipet explicó que la coyuntura de altos precios le ayuda a Colombia por ser un país exportador de petróleo que actualmente vende 850 mil barriles por día y que con las actuales cotizaciones percibe mayores ingresos, más pago de impuestos y más recursos para las comunidades por el beneficio de las regalías.

“En cuanto a los precios de la gasolina lo único que podemos esperar con mucha resignación es que el ministerio de Minas y Energía continúe autorizando alzas bimensuales en el valor de los combustibles porque el precio internacional del petróleo es parte fundamental en la fórmula para fijar precios de los derivados del crudo en el mercado interno. Sin duda las alzas continuarán en los combustibles porque un petróleo caro es sinónimo de ACPM y gasolina costosos”, el presidente del gremio según el comunicado de prensa.

La solución al problema, dijo Barrero Chaves, es aplicar de manera autónoma una reducción al consumo de combustibles para lo cual es necesario apelar a la estrategia y al espíritu cívico. Para Acipet, en Colombia y en el mundo hay un consumo indiscriminado e innecesario de combustibles que lo único que logran es coadyuvar con el mayor precio en la gasolina.

“Necesitamos aplicar un racionamiento cívico y coherente de los combustibles porque con el mayor consumo estamos estimulando mayores precios y obviamente más contaminación. No es justo ver un vehículo con tan solo un pasajero o su conductor, hay que explorar salidas que nos den soluciones de fondo en lo económico y en lo ambiental, pero en el corto plazo y sin ponderar en gastos”.