Bogotá. Tres chinos de la petrolera Emerald Energy fueron secuestrados con su traductor por guerrilleros las FARC en una zona selvática de Colombia, dijo el miércoles un oficial, un hecho que evidencia los riesgos que aún enfrenta la industria de hidrocarburos en el país andino.

Colombia, el cuarto productor latinoamericano de crudo, vive un auge de los sectores minero y petrolero por una mejoría en las condiciones de seguridad que ha permitido la entrada al país de numerosas multinacionales para realizar labores de exploración de crudo.

El comandante de la Fuerza de Tarea Omega, general Javier Flórez, dijo que el secuestro se produjo el martes en una zona rural del municipio de San Vicente del Caguán, en el selvático departamento del Caquetá.

"Son trabajadores de Emerald, iban en una camioneta y fueron interceptados por siete personas de civil con armas cortas, los intimaron y se los llevaron, luego dejaron libre al conductor", dijo a periodistas el oficial a cargo de una unidad especializada en la lucha contra la guerrilla izquierdista.

Flórez afirmó que se investiga la nacionalidad del traductor secuestrado con los ciudadanos chinos y que al parecer también es extranjero.

En la región donde se produjo el secuestro operan rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo rebelde del país que dice luchar por imponer un sistema socialista en este país con marcadas diferencias entre ricos y pobres.

Las FARC, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, soportan una ofensiva militar que las obligó a un repliegue estratégico a apartadas zonas montañosas y selváticas.

Guerrilla sigue activa. Pero el grupo rebelde aún mantiene la capacidad de realizar ataques de gran impacto en las regiones en donde tiene presencia e incluso en los centros urbanos, pese a la muerte de importantes comandantes y la deserción de miles de combatientes.

La producción de petróleo de Colombia alcanzó en promedio 785.000 barriles diarios en 2010 y para este año espera elevarla a entre 950.000 y un millón.

Emerald Energy Plc, que cotizaba en Londres, fue comprada por Sinochem, la cuarta mayor petrolera de China, por US$878 millones en agosto del 2009, con el objeto de asegurar su acceso al petróleo de Colombia, donde la producción crece a uno de los ritmos más veloces de Latinoamérica.

Las FARC secuestraron en marzo a 23 contratistas de una compañía que realizaban pruebas sísmicas para la petrolera canadiense Talisman Energy en una zona selvática del este de Colombia.

Los trabadores fueron dejados en libertad por los guerrilleros horas después debido a la presión del ejército en la región.

Las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) atacaron desde finales de la década de 1980 la infraestructura petrolera y energética del país en medio del conflicto interno y además de ejecutar acciones contra oleoductos, torres de energía e instalaciones de multinacionales, secuestraron a funcionarios y extorsionaron a las empresas.

Pero la intensidad del conflicto se redujo desde el 2002 por una ofensiva militar que inició el ex presidente Alvaro Uribe con el apoyo de Estados Unidos, que obligó a los rebeldes a replegarse.