El pronosticado incremento de 210 pesos en el precio de la gasolina y el Acpm autorizado por el ministerio de Minas y Energía de Colombia para el mes de marzo de 2011, pone de presente nuevamente la imperiosa necesidad de una acción concertada de todos los actores de la cadena de distribución de combustibles orientada a definir una fórmula creativa para la estructura de precios de los combustibles, señaló la Federación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Energéticos (Fendipetróleo).

El presidente de la organización gremial, Juan Carlos Yepes Alzate, afirmó que ‘este ‘tira y afloje’ del precio interno de los combustibles atado a los precios internacionales del petróleo en esta coyuntura convulsionada de los países de Oriente Medio, debe hacernos pensar en una política creativa que tenga en cuenta a cada uno de los actores que intervienen en la cadena de distribución de combustibles y la responsabilidad que tenemos con todos los colombianos”.

Según un comunicado de prensa, Fendipetróleo Nacional ha propuesto su participación en las mesas de trabajo anunciadas por el Ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado Noriega, y en la mencionada comisión de regulación que se encargaría de fijar los precios de los combustibles en el país. Para Yepes Alzate, “es hora de dejar los discursos y pasar a la acción, si es que de verdad queremos un precio de los combustibles acorde con nuestra condición de país productor de petróleo y no condicionado eternamente a un precio internacional del petróleo, que siempre será especulativo y con tendencia al alza”.

En la perspectiva de Fendipetróleo Nacional, los altos precios de los combustibles generan un desestimulo del consumo y una afectación directa a la rentabilidad de las Estaciones de Servicio en Colombia y a los empleos formales que de ellas dependen, a quienes los consumidores también responsabilizan de esta situación, cuando en realidad también son víctimas de esta política de incrementos constantes de los combustibles adelantada por el Gobierno Nacional.

Para el dirigente gremial, es urgente que el país defina una nueva fórmula para determinar el precio interno de los combustibles, en la que cada componente se ajuste a las necesidades y realidades del país y en la que cada actor ponga de su parte para que la gasolina y el Acpm tengan precios justos, para que se motive al sector empresarial y se generen nuevos puestos de trabajo, y el precio de los combustibles se convierta en esa ‘locomotora ideal’ que jalone la economía a esa anhelada prosperidad democrática que aún no llega a muchos sectores de la población colombiana.