Bogotá. Promover la exploración y explotación de gas de yacimientos convencionales y no convencionales, busca el gobierno con la expedición de normas encaminada a garantizar la mayor producción del combustible en el país pensando en futuras exportaciones.

Con este propósito, el titular de la cartera de Minas y Energía, Carlos Rodado Noriega, presentó este lunes los alcances del Decreto 2100 de junio 15 de 2011, mediante el cual se crea un instrumento de política para promover el abastecimiento de gas en Colombia.

Explicó el funcionario que la norma contempla la libertad de las exportaciones y que productores de yacimientos no convencionales (gas metano y gas de esquistos) puedan comercializar el gas en las condiciones que ellos definan.

Dice el informe de prensa que los productores de yacimientos de campos menores a 30 millones de pies cúbicos (MPCD) pueden comercializar el gas en las condiciones que ellos definan.

Que la comercialización del gas en el país promueva la competencia, mitigue los efectos de la concentración de la producción, propicie la formación de un precio eficiente del recurso y ofrezca información oportuna y suficiente para todos los agentes, precisa el informe de prensa del ministerio de minas y Energía.

“Adicionalmente, las principales disposiciones buscan que se asegure la confiabilidad del servicio público por viabilización de inversiones eficientes valoradas según el costo beneficio para los usuarios; que la demanda esencial (residencial, refinación, GNV y gas de compresión del sistema de transporte) cuente con contratos con respaldo físico y que el aseguramiento de la demanda interna no se vuelva una traba para el aumento de la producción de gas y la generación de excedentes para la exportación”, manifestó el ministro.

Cabe mencionar que entre los objetivos estratégicos del sector, a los que apunta el Decreto 2100 de 2011, se destacan: garantizar el abastecimiento de gas en el mediano y largo plazo para 5,8 millones de hogares; los requerimientos de las refinerías en la producción de combustibles más limpios; 335.000 vehículos convertidos y la industria (el mayor consumidor).

También se planteó como objetivo estratégico ampliar el acceso de la población más vulnerable al servicio de gas; conectar 300.000 nuevos usuarios; impulsar la integración energética regional; y mantener excedentes exportables: Venezuela, Panamá y el Caribe.