Bogotá. El principal ferrocarril carbonero de Colombia, Fenoco, llamó a sus trabajadores a votar el lunes sobre si levantarán una huelga de 18 días, pero funcionarios del sindicato dijeron que sólo ellos pueden poner fin a una paralización que ha detenido a más de la mitad de las exportaciones de carbón del país.

La profundización de la disputa entre trabajadores y la empresa privada, propiedad de tres de los mayores exportadores de carbón de Colombia, está comenzando a hacer subir los precios, a pesar de que la disponibilidad de carbón en los mercados del Atlántico y el Pacífico.

El presidente de Fenoco, Peter Burrowes, dijo que los trabajadores se reunirían este lunes en siete lugares para votar si deciden enviar la disputa a un comité de arbitraje, que pondría a los trabajadores de regreso en sus funciones tan pronto como este jueves.

La empresa necesita que un 51% de los trabajadores vote por levantar la huelga. Más de 200 trabajadores, de un total de 624, pertenecen al sindicato que paralizó sus labores el 23 de julio, después del fracaso de las negociaciones sobre condiciones de trabajo y aumentos de salario, dijeron funcionarios.

El presidente del sindicato Sintraime, Félix Herrera, rechazó la legalidad de la votación del lunes, diciendo que sólo los miembros del sindicato y no la compañía pueden terminar la huelga.

"En primer lugar creo que no va a haber 51 (por ciento) que voten que se levante la huelga. En segundo lugar, como el procedimiento no es legal, no estaríamos obligados a subir a tribunal del arbitramiento", sostuvo.

La huelga en Fenoco, que transporta carbón para la filial Prodeco de Glencore, Drummond International y un asociado de Drummond International, ha sacado del mercado cerca de 1,5 millones de toneladas de las exportaciones de Colombia.

Drummond, cuyas operaciones de carbón en Colombia pertenecen en un 20% a la japonesa Itochu Corp, y Prodeco han declarado fuerza mayor limitada en algunos envíos.

El gobierno de Colombia, sin embargo, dijo que el proceso se realizaría de acuerdo a le ley colombiana.

"Yo sé que la compañía está promoviendo eso (...) también entiendo que la compañía está haciendo todo bajo la legalidad. Lo que entiendo es que los mismos trabajadores convocan. Es que hay trabajadores que no quieren la huelga", dijo el viceministro de Minas, Henry Medina.

El país andino está perdiendo US$1,2 millones diarios en regalías, dijo Medina.

Las negociaciones han alcanzado un punto muerto. Fenoco exige que los trenes detenidos en las vías sean movidos y el sindicato pide que trabajadores despedidos en la huelga de 2009 sean recontratados. Ambas partes dicen que su interlocutor es inflexible.

Fenoco intenta que la huelga sea declarada ilegal, lo que le permitiría despedir a los líderes sindicales. La corte podría entregar un dictamen el viernes, pero cualquier decisión posiblemente quedaría empantanada en un proceso de apelaciones que puede prolongarse durante meses.