Tegucigalpa. Multas económicas, el cierre de negocios y hasta la presión son las acciones que serán impuestas en contra de los propietarios de ferreterías que incumplan con el decreto que mantiene inalterable el precio de la bolsa de cemento gris entre 142 y 142.50 lempiras (US$7,3).

El decreto ejecutivo número 784-2011, emitido la semana anterior por la Secretaría de Comercio, aún no fue publicado en el diario oficial La Gaceta y ese, precisamente, es el argumento que esgrimen diversos actores de la industria para que no entre en vigencia el precio fijado a finales de 2011, de manera unilateral por el gobierno.

Sanción. El viceministro de Comercio Interior, Juan José Cruz, advirtió que además de las multas económicas que oscilan entre uno y 10,000 salarios mínimos, las empresas se exponen al cierre de su negocio en caso de reincidir en su falta.

 La población aún compra en algunas ferreterías diseminadas en la capital, una bolsa de cemento a 152 lempiras (US$7,8).

Cruz expresó que "las cementeras saben a qué atenerse", pues no es cierto que el decreto deba ser publicado en La Gaceta para su cumplimiento.

"Los vendedores de cemento ya saben de la existencia de este decreto a través de los diversos medios de comunicación del país. Lo mejor que debe pasar es que retrocedan en esa actitud mostrada en el pasado reciente", expresó el funcionario.

Además, como existe un decreto ejecutivo vigente, queda expedito el camino para presentar los nombres de las personas que incurrieron en ese abuso a la Fiscalía de Protección al Consumidor.

"El Código Penal establece penas que oscilan entre uno y cinco años de prisión para las personas naturales que cometan o que permitan que se cometa el abuso", dijo Cruz.

Los consumidores pueden solicitar más información respecto al referido congelamiento de precios al cemento y cómo interponer una denuncia al teléfono 2235 4677 de la oficina de relaciones públicas de la Secretaría de Comercio.

Escasez. Existe preocupación entre ciertos constructores por una potencial escasez de cemento gris en el mercado capitalino porque el decreto de congelamiento se fija al precio al consumidor final y no al determinado en la planta.