Venice. Ingenieros de BP Plc se preparaban este viernes para descender una monumental cúpula sobre un pozo de crudo dañado en el Golfo de México en un esfuerzo por contener el creciente derrame de petróleo.

Si todo sale según lo planeado, la estructura de cuatro pisos de alto redirigirá el flujo de crudo desde casi 1,6 kilómetros bajo la superficie del mar y lo bombeará a la superficie. Pero funcionarios de BP advirtieron que no será una tarea fácil.

El petróleo alcanzó este jueves las orillas de una cadena de islas frente a la costa de Luisiana a medida que se expandía el derrame.

Al menos el equivalente a 5.000 barriles (unos 795.000 litros) se han vertido diariamente en el Golfo desde que la plataforma Deepwater Horizon explotó hace dos semanas frente a la costa de Luisiana, dejando 11 trabajadores muertos.

El director operativo de BP, Doug Suttles, dijo que el domo podría estar sobre el lugar de la filtración este jueves a última hora, e indicó que podría estar operando para el lunes.

La petrolera también ha comenzado a perforar un pozo de alivio, pero esta operación podría tardar de dos a tres meses en completarse, haciendo del domo de 98 toneladas la pieza clave de la lucha contra el derrame en el corto plazo.

El jueves, el Gobierno federal aumentó la presión sobre BP, y dijo que se asegurará de que la firma cumpla con su responsabilidad en limitar el daño del que podría ser el mayor derrame en la historia de Estados Unidos.

Luego de reunirse con ejecutivos de BP en Houston, el Secretario del Interior estadounidense, Ken Salazar, dijo que la compañía y sus socios cometieron "varios errores importantes" aunque declinó decir si estos fueron antes o después de la explosión.

"Su vida se está jugando en buena parte aquí", declaró Salazar a la prensa. "¿Están haciendo todo lo posible? Espero que así sea. Quiero asegurarme de que eso esté ocurriendo", agregó.

El derrame amenaza con producir una catástrofe ambiental en las costas de cuatro estados y ha obligado al presidente Barack Obama a repensar sus planes para abrir más aguas a la perforación mar adentro.

Un brillo de petróleo bañó gran parte de las orillas de las islas Chandeleur, que son parte del Refugio Nacional de Vida Salvaje de Breton, dijo una portavoz del equipo de respuesta de Estados Unidos.

Aves cubiertas de petróleo, incluyendo pelícanos y un alcatraz, han sido halladas en las islas, indicó Jeff Dauzat, del Departamento de Calidad Ambiental de Luisiana.

El crudo pesado permanece lejos de la costa por ahora, cerca al lugar del derrame. Pero el delta del Misisipi, y las islas de Breton Sound y Chandeleur Sound siguen siendo amenazados por la llegada de la marea negra a sus costas en los próximos días, dijeron funcionarios.

Para este sábado o este domingo en la mañana, los vientos en la región podrían subir hasta 15 o 20 nudos (27 a 37 kilómetros por hora), dijo un meteorólogo del Servicio Nacional del Clima. Esto haría más difícil los esfuerzos para luchar contra la mancha.

Este jueves, los equipos aprovecharon el clima calmado para luchar contra el derrame. Alrededor de 270 botes desplegaron barreras protectoras y usaron dispersantes para disolver el denso petróleo.

Científicos supervisaron el impacto sobre la vida marina y costera de la marea negra, que se estima tendría al menos 208 por 112 kilómetros de extensión.

La Guardia Costera y funcionarios portuarios dijeron que no hubo impacto en el tráfico naviero, y se daría inicio a los preparativos para limpiar las embarcaciones rápidamente a fin de mantener el tráfico en movimiento.