Tegucigalpa. Las leves rebajas registradas en los precios de los combustibles tienen decepcionados a los consumidores hondureños, quienes exigen al gobierno un precio más bajos.

Los reclamos del consumidor de carburantes se centran en la aplicación de la fórmula que utiliza el gobierno para fijar los precios en Honduras y que toma como referencia las variaciones de los productos refinados del crudo de los últimos 22 días.

“Como siempre, para subirle al precio del combustible toman en cuenta la última semana referencial, pero para bajarle toman en cuenta los últimos 22 días y sobre todo el último día”, reclamó el consumidor David Galel.

La directora de la Comisión Administradora de Petróleo (CAP), Norma Rauda, indicó que las rebajas que se han visto durante estas últimas semanas y que también se esperan para el lunes son el reflejo de los precios internacionales.

“El diésel, queroseno y LPG (Gas Licuado de Petróleo) van bajando arriba del lempira, mientras que las gasolinas 64 y 33 centavos de lempiras”, detalló y agregó que “los precios internacionales están influyendo bastante”.

La directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahddipe), Saraí Silva, dijo que las rebajas serán menores para las gasolinas porque, pese al recesión económica en Estados Unidos, la gente usa bastante combustible por estar en la época del verano boreal.

Comparativos. Tras siete caídas de precio, el galón de gasolina superior ha bajado 7,68 lempiras (US$0,39), mientras que el galón de regular ha disminuido 8,56 lempiras.

El barril del crudo sigue en picada. Las bajas acumuladas desde que alcanzó los US$109.77 alcanzaron ayer los US$23,24, pues el crudo cerró en US$86,53 en Nueva York.Este precio récord que reporta el crudo fue similar al registrado en agosto de 2011, cuando el valor de la gasolina superior era de 89,92 lempiras en Tegucigalpa, según las estadística de la Comisión Administradora del Petróleo.

Actualmente, el precio de este combustible es de 92,42 lempiras por galón en las estaciones de servicio de Tegucigalpa, un precio que según Silva sería mayor si no se hubiese aplicado la ley de los 60 grados. “Tendría que ser 1,50 o 1,30 lempiras más caro”, indicó.