Santiago.- La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) ajustó a la baja la proyección del precio del metal para 2019, de US$3,05 a US$2,81 la libra, según un informe emitido por el organismo estatal.

Para 2020, el precio del cobre disminuirá de 3,05 a US$2,90 la libra, agregó Cochilco en un comunicado.

Esta caída se explica porque continúan "las tensiones macroeconómicas y geopolíticas globales, lo que ha deteriorado las expectativas de crecimiento mundial", señaló el director de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco, Jorge Cantallopts.

Añadió que dicho "conjunto de acontecimientos elevó la aversión al riesgo de los inversores en 'commodities' (materias primas), quienes han ignorado los aspectos fundamentales que anticipan un déficit de cobre para este año".

"Si bien se prevé un ligero repunte del precio en el segundo semestre, asociado a bajas en la tasa de política monetaria en las economías desarrolladas y un crecimiento de la demanda de refinado en los países de Asia, esto no lograría modificar significativamente el precio promedio anual acumulado a la fecha", afirmó Cantallopts.

De acuerdo con el Informe de Tendencias del Mercado Internacional del Cobre, la producción mundial de cobre refinado ha retrocedido, manteniendo relativamente inalterado el déficit mundial, que puede alcanzar 197.000 toneladas en 2019 y 77.000 toneladas en 2020.

Lo anterior equivale al 0,8% y 0,2% del consumo global de cobre cada año, respectivamente, lo cual sugiere "un mercado en equilibrio".

Cochilco prevé que la producción mundial de cobre llegará este año a los 20,85 millones de toneladas, lo que significa un 0,4% menos que en 2018.

Para 2020 se prevé un crecimiento de 1,5% interanual en la cifra, asociado a la recuperación de la producción de Chile y Zambia.

La producción chilena de cobre mina puede situarse en un nivel similar al de 2018, en torno a 5,8 millones de toneladas.

Se estima para el año siguiente un incremento levemente superior en la producción nacional, superior a los 6 millones de toneladas.

De igual forma, se prevé que la demanda global aumente este año a 23,98 millones de toneladas, equivalente a un aumento de 0,9% frente a 2018, lo cual implica un punto porcentual menos comparado con el crecimiento proyectado en marzo pasado.

Cochilco proyectó que, bajo un escenario de crecimiento económico el segundo semestre, dado los estímulos económicos y la inversión en infraestructura, la demanda puede recuperarse "lentamente para alcanzar un crecimiento de 1,5% en 2020".