Tegucigalpa. Mantener el monopolio estatal hondureña en el subsector eléctrico le cuesta millones de lempiras a los contribuyentes. La opción para disminuir las millonarias pérdidas técnicas y comerciales de la ENEE es dividirla en cuatro empresas para que exista una mayor competencia, recomienda el comisionado para la Defensa y Promoción de la Competencia (CDPC), Óscar Lanza Rosales.

Un reciente estudio elaborado por las autoridades de la estatal eléctrica, proyecta que cerrarán el presente año con un déficit de 3.355 millones de lempiras (US$173,9 millones).

Además promedia que el déficit anual será de unos 4,700 millones de lempiras (US$243,6 millones) para el quinquenio comprendido entre el 2011 al 2015. El monopolio estatal de la ENEE se sustenta en la Ley Marco del Subsector Eléctrico, porque es la única empresa en el país facultada para comprar y vender energía a terceros.

El mercado. Para Lanza Rosales, la ENEE, sin necesidad de ser privatizada, podría dividirse en cuatro empresas, que se dediquen a la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía en el marco de la libre competencia. La ENEE, también, podría quedarse en el área que sea más eficiente en el mercado eléctrico.

"Pareciera, sin embargo, que los hondureños estamos enamorados de este monopolio estatal, aunque estemos perdiendo dinero. Debemos convencernos que mientras exista este modelo estará limitada la inversión en el sector eléctrico", indicó el funcionario.

"Patas para arriba". El ex presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Ángel Baide, argumentó que urge efectuar una reforma en el subsector eléctrico porque el monopolio de la ENEE corresponde a un modelo anacrónico de la industria eléctrica, superado con eficiencia por la tecnología.

La ENEE produce energía eléctrica en las centrales, la transporta a través de una red de alto voltaje y la distribuye así como la comercializa en los centros de consumo. Baide, quien es asesor de la CDPC, efectuó un reciente estudio, donde sostiene que la ENEE es un "monopolio patas para arriba", porque la estatal no aprovecha esta posición protagónica en el mercado, por el contrario, opera con millonarias pérdidas económicas.

"La ENEE es una empresa que vende por debajo del costo. Es un resumidero por donde se pierden miles de millones de lempiras al año aportados por los contribuyentes", lamentó.

Se mostró a favor de que, mediante una reforma, estos recursos se inviertan en la educación, salud, seguridad pública y la defensa nacional así como el mantenimiento de la red vial. "Como el gobierno pierde dinero en la ENEE, no tiene dinero para pagarle a los maestros, construir aulas escolares y comprar medicinas para los hospitales públicos", señaló.

Por lo tanto, "la ENEE debe ser partida para que existan múltiples empresas generadoras, distribuidoras y comercializadoras que atiendan tanto al mercado de grandes como el de pequeños consumidores", expresó.

Según Baide, en El Salvador los consumidores tienen la opción y la libertad para comprarle energía a quien mejores precios les ofrezca, porque existe competencia en ese mercado.

"Para favorecer a los usuarios, la ENEE se podría desintegrar y conformar las empresas estatales de generación El Cajón, o la empresa estatal Cañaveral que puedan participar en licitaciones y competir con el sector privado en igualdad de condiciones", propuso Baide.