La Comisión del Gran Canal de Nicaragua se reunió ayer con un grupo de campesinos que se oponen a la construcción de esa vía acuática porque se verán afectados con sus propiedades.

El encuentro se realizó en la comunidad El Tule, departamento de Río San Juan, fronterizo con Costa Rica, entre el portavoz de la Comisión del Gran Canal, Telemaco Talavera, y los campesinos de esa comunidad.

Talavera explicó a periodistas que esa reunión se dio con el objetivo de escuchar las quejas y sugerencias de los campesinos que se verán afectados con sus propiedades, y explicarles los alcances del proyecto canalero.

"Señor Talavera a usted no le va a gustar que se le lleguen a meter a su casa y le saquen a sus hijos", dijo una mujer campesina de El Tule, donde fueron detenidos la semana pasada 46 campesinos que participaban en una protesta en la zona, de acuerdo con la edición digital del diario La Prensa, crítico con el gobierno.

"Nosotros no queremos Canal", "Respeten nuestras fincas, nuestras tierras", fueron, entre otros, la mayoría de las quejas del grupo de campesinos presentes, según ese rotativo.

Los campesinos del sur de Nicaragua, que se verán desplazados de sus tierras, se oponen al proyecto del canal interoceánico porque la ley que lo regula no les permite apelar en caso de ser expropiados.

La construcción del canal de Nicaragua, proyecto de US$50.000 millones, dio inicio oficialmente el 22 de diciembre.