Frankfurt/Milán. Commerzbank e Intesa Sanpaolo dieron el puntapié inicial a una nueva ronda de aumentos de capital de los bancos europeos, que deja a los prestamistas más débiles en peligro de quedarse atrás.

Los movimientos del segundo mayor banco de Alemania y la mayor financiera minorista italiana para recaudar US$18.900 millones siguen a las demandas de los reguladores de que los prestamistas tengan un mayor capital para evitar otra crisis de crédito.

Commerzbank podrá devolverle al Estado la ayuda que recibió durante la crisis financiera.

Pero la carrera por el capital probablemente exponga el deber y el haber de los bancos de Europa.

Analistas y banqueros de inversión esperaban que otros bancos siguieran el ejemplo, mientras que reguladores de la Unión Europea endurecían las "pruebas de solvencia" al sector, para asegurarse de que los bancos pueden sobrevivir a otra crisis o una fuerte contracción económica.

Los operadores también mencionaban rumores de que Deutsche Bank podría buscar capital fresco.