Los atribulados productores de petróleo, incluido el gigante Chevron, analizaron este martes una nueva ronda de recortes de gastos y en actividades de perforación mientras intentan aplacar las preocupaciones sobre su rentabilidad, en momentos en que el crudo cuesta casi la mitad del valor que tenía en enero.

Una guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia hizo este lunes que los precios del petróleo bajaran aproximadamente un tercio, lo que provocó una onda expansiva en una industria que viene desacelerándose agresivamente hace años.

Chevron Corp, el segundo mayor productor de Estados Unidos, fue la compañía de más alto perfil de la industria que reiteró el martes que está buscando formas de reducir los gastos.

Una fuente cercana a la compañía dijo que si bien no sería fácil reducir el gasto de capital con un presupuesto que ya está ajustado, probablemente los directivos buscarán reducir las plataformas en la Cuenca Pérmica, en Texas, hogar de la mayor parte de la producción de petróleo y gas de América del Norte.

La firma de investigación Rystad Energy predijo que el gasto total en exploración y producción de petróleo se reduciría en US$100.000 millones en 2020 y en otros US$150.000 millones en 2021 si los precios del petróleo se mantienen en torno a los US$30 el barril.

La firma de investigación Rystad Energy predijo que el gasto total en exploración y producción de petróleo se reduciría en US$100.000 millones en 2020 y en otros US$150.000 millones en 2021 si los precios del petróleo se mantienen en torno a los US$30 el barril.

"(Las empresas) cambiarán cada piedra y cancelarán todas las actividades que no generen ingresos", dijo Audun Martinsen de Rystad Energy, que agregó que la industria de esquisto de Estados Unidos podría reducir a la mitad la cantidad de pozos que originalmente había planeado perforar.

En el corazón del colapso de los precios del petróleo se encuentran Rusia y Arabia Saudita, que no continuarán con sus restricciones de producción después de este mes. Eso desencadenó una nueva guerra de precios con ambos países apostando a que pueden abastecer el mercado a un costo menor que los rivales de esquisto bituminoso de Estados Unidos.

La producción de esquisto se ha disparado en los últimos ocho años, llevando el bombeo en Estados Unidos a niveles récord, pero eso se debe a los estrictos límites a la producción a los que Arabia Saudita dio marcha atrás después del fracaso de las conversaciones de la OPEP sobre los recortes al bombeo la semana pasada, una medida que puso en aprietos a los productores estadounidenses.

El pequeño productor estadounidense Marathon Oil Corp, así como firmas de esquisto como Diamondback Energy Inc y Parsley Energy Inc, dijeron esta semana que están reduciendo sus labores de perforación.

Marathon, por ejemplo, prometió reducir el gasto en al menos un 30% con respecto a hace un año.

Analistas del banco canadiense RBC dijeron que esperan recortes en las actividades de perforación de Devon Energy Corp, Concho Resources y Matador Resources.

Todo esto puede también acrecentar las preocupaciones que tienen compañías de servicios petroleros como Halliburton.

"Si estos precios del petróleo persisten, la única discusión real es si continuar o no las operaciones en tierra en América del Norte", dijo Ian Bryant, quien dirige la pequeña empresa de servicios Packers Plus Energy Services.