Las credenciales de las escuelas de negocios y la posibilidad de hacer networking son, sin dudas, las principales razones por las que los estudiantes se inscriben en un programa de MBA y no en otro. Quieren poder hacer redes y vincularse tanto con profesores como con sus pares, de ahí que les interese que haya diversidad, experiencia y trayectoria entre sus futuros compañeros, para poder nutrirse también de este contacto.

Pero con el estallido de la pandemia, las escuelas de negocios tuvieron que flexibilizarse y dictar sus clases remotamente, incluido el tan apetecido programa de MBA. Algunas se aventuraron y crearon programas netamente online, los que se complementaron con los ya existentes, que se dictarán también de forma virtual durante el resto de 2021 o hasta que las autoridades permitan el retorno a las aulas. 

Mientras tanto, quienes aún no se han inscrito dudan de la posibilidad de hacer redes al interior de un MBA online. Los temores no son nuevos. Cuando partió la pandemia fueron cientos los estudiantes que tuvieron que comprobar por ellos mismos qué tan cómodo y factible era generar y desarrollar redes al frente de una pantalla del computador. 

Desde las b-schools, tampoco ha sido fácil. Son conscientes de las dudas que generan este tipo de clases, sobre todo cuando se trata de programas costosos donde la calidad de la institución y el valor de la relación uno a uno, son claves en un mundo de negocios. Aún así, en las escuelas afirman que cuentan con las herramientas tecnológicas óptimas, no solo para impartir las clases, sino también para que los estudiantes puedan conocerse y así generar lazos.

Es claro que la construcción de redes es muy importante para quienes ingresan a un MBA, sin importar qué tan jóvenes o experimentados sean. Varios de los futuros alumnos querrán saber qué tan variado es el grupo de inscritos del programa, para no solo aprovechar los conocimientos de los académicos que dictan clases, sino que también de sus pares.

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En EGADE Business School, donde están dictando el MBA part time de forma online desde que se declaró la pandemia en la región, están implementando actividades fuera del horario de clases, como webinars voluntarios que se imparten mensualmente con expertos de la industria. Adicionalmente, han organizado eventos de networking, que son llamados bootcamps, donde los estudiantes interactúan virtualmente. De hecho, hace algunos días comenzó un encuentro virtual entre los cerca de 800 alumnos que estudian el MBA en las tres sedes de EGADE en México.

En IAE Business School comentan que han impulsado la construcción de redes de contacto a través de varias iniciativas que realizan en sus programas MBA full time, Executive MBA y MBA online. Han aplicado actividades como un Team building online y el speed dating. También han realizado eventos bajo el mismo formato, como el Alumni Talks, que son encuentros virtuales entre profesores y alumnos.

Javier Rodríguez, director académico del Executive MBA del IAE Business School, señala que “vemos que los participantes encuentran formas de interacción que facilitan el conocimiento mutuo y que derivan en vínculos fortalecidos. Hay grupos de trabajo-estudio en los que hacen uso de las múltiples herramientas digitales que se crean y reinventan permanentemente, también generan espacios de encuentro virtual más descontracturados”.

En el HEC Paris también aseguran haber tenido éxito este tipo de acciones. Varios de los eventos de networking que se llevaron a cabo el año pasado lograron su objetivo, conectando a estudiantes y empresas. “Hemos aumentado las oportunidades para que nuestros estudiantes de EMBA y MBA se relacionen. Apenas el mes pasado, celebramos una mesa de trabajo en red en el campus para que ambos grupos se mezclaran y ahora en junio organizaremos virtualmente nuestra primera reunión combinada de exalumnos de ambos programas”, señala Andrea Masini, decano asociado del MBA y EMBA de HEC Paris. 

Sin embargo, aunque existan alternativas para relacionarse, la última palabra dependerá de los estudiantes. “Hay responsabilidad compartida, porque si la persona es inquieta, dinámica y con una personalidad que le permita interactuar, logrará vincularse con los demás en cualquier escenario. Pero si la persona es algo tímida y reservada, le puede ser dificultoso”, dice Jorge Barrientos, director del MBA de la Universidad de Belgrano, que se dicta de forma presencial, pero que dado el actual contexto se imparte a distancia, aunque están evaluando trabajar con un esquema mixto.

Construyendo redes

Es claro que la construcción de redes es muy importante para quienes ingresan a un MBA, sin importar qué tan jóvenes o experimentados sean. Varios de los futuros alumnos querrán saber qué tan variado es el grupo de inscritos del programa, para no solo aprovechar los conocimientos de los académicos que dictan clases, sino que también de sus pares. 

Las escuelas son conscientes del valor del desarrollo de la comunidad durante y después del programa. “La creación de redes permite a los participantes tener un tiempo valioso para reflexionar y discutir los temas del curso en un nivel más profundo y para compartir conocimientos de las experiencias laborales previas al programa”, dice Masini, de HEC Paris, donde han recibido a los alumnos desde septiembre de 2020, cuando el gobierno francés autorizó los cursos presenciales en las universidades.

Quienes postulan a un MBA, lo hacen en busca de una oportunidad privilegiada para construir una red de contactos o fortalecer la que ya tienen. “Esta valoración del networking es generalizada. El informe de 2018 de QS MBA Applications and Aspirations cita que el 30 % de los aspirantes señalaron “construir una red profesional” como una de las principales razones para hacer un MBA”, indica Javier Rodríguez, de IAE Business School.

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A lo que Eric Porras, director del programa MBA en Egade Business School, añade: “Los alumnos se nutren de la experiencia de otros alumnos, de sus diferentes backgrounds, lo que enriquece mucho la clase de MBA. Esto es en buena medida uno de los principales factores de decisión cuando los alumnos entran”.

Tanto es así que en varios casos, dentro del MBA se forman lazos que continúan fuera de este y que se traducen en negocios o alianzas estratégicas. Rodríguez recuerda que un empresario del sector tecnológico, que participó en uno de sus programas, se juntó con uno de sus compañeros de estudios para lanzar operaciones en otros países. 

 “Más del 10% de nuestros estudiantes son referidos a su trabajo posterior al MBA por un compañero de clase”, indica por su parte Andrea Masini.

 

El reto de hacer networking

Por lo que puede ser algo complejo incluir herramientas tecnológicas en programas de MBA para quienes no estén acostumbrados o no las manejan. Para vincularse y construir redes se necesita tiempo y dedicación. También es necesario ser visible en las actividades o grupos que crean en los MBA y participar en ellos continuamente. Si no es así, es probable que el networking no sea posible. 

Úrsula Vega, experta en Imagen y autora del libro “Todo lo que las Relaciones Públicas pueden hacer por ti y no lo sabías”, asegura que hacer networking a distancia, “implica aprender a comunicarnos de una forma distinta. Si bien lo presencial en las relaciones es insustituible, no podemos prescindir de las redes sociales para comunicarnos”. 

Además, no es fácil generar la conexión emocional con las personas a través de las plataformas digitales, y así construir confianza.

La práctica hace al maestro

Si bien las mismas casas de estudio reconocen que entre los estudiantes había dudas sobre la efectividad del networking a distancia, hasta el momento los alumnos han logrado generar redes. Después de todo, como dice Barrientos, “existen retos en cuanto a cómo se integra la tecnología, pero la práctica de hacer redes va a estar siempre. La generación del vínculo es una necesidad al igual que antes. Todas las infraestructuras digitales responden a esto, y en el MBA se potencia”.

En las b-schools ven en la internacionalización del aula una oportunidad muy grande para el networking. A su vez, esperan que una vez que el retorno a clases sea posible, se retomen los eventos de networking, los que se complementarán con los que se están realizando virtualmente. En suma, la vinculación sigue viva a través de las diversas iniciativas virtuales.

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