Londres. La compañía de aviación y turismo británica Thompson informó este martes de que ha descartado operar el avión Dreamliner debido a los problemas de Boeing para entregar el aparato, en el que los técnicos han localizado fallos en la batería.

Thompson Airways, como se conoce a su flota de aviones, tenía previsto transportar desde mayo a sus turistas en el Dreamliner, pero este cambio de planes obligará a la empresa a devolver a sus pasajeros el suplemento que les había cobrado por viajar en este Boeing 787.

En un comunicado, la firma, una de las principales del sector del turismo en el Reino Unido, señala que, "ante la ausencia de un plan de entrega por parte de Boeing", se ha decidido cambiar a los pasajeros que reservaron con el 787 por aviones alternativos.

El personal de Thompson, agrega la nota, está en proceso de contactar a todos "nuestros clientes afectados para informarles que ahora van a viajar con aviones 767 de Thompson Airways".

"Entendemos cuán frustrante y decepcionante es esto para los que han elegido viajar con el 787 Dreamliner", señaló la empresa, que aún no ha recibido información sobre una fecha concreta de entrega de los aviones.

Boeing lleva a cabo pruebas en los Dreamliner después de que algunos pilotos alertaran sobre problemas en vuelo.

Thompson, que transporta a unos once millones de turistas al año, había encargado originalmente ocho Dreamliner y esperaba empezar a operarlos a partir del 1 de mayo desde los aeropuertos británicos de Gatwick, Manchester, East Midlands y Glasgow.