En menos de dos semanas, los mayores compradores de petróleo de Irán perderán acceso al mercado asegurador basado en Londres que protege el 95% de los envíos de tanqueros del mundo frente a derrames de crudo o colisiones catastróficas.

Salvo que haya un acuerdo de último minuto para relajar las sanciones de la Unión Europea (UE), a partir del 1 de julio los comités de Protección e Indemnización de Europa (P&I) no podrán asegurar los cargueros que transporten crudo iraní, un efecto colateral imprevisto pero crucial de las medidas punitivas de la UE contra Teherán por su programa nuclear.

En un escenario extremo, las exportaciones del segundo mayor abastecedor de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) -ya afectado por sanciones separadas de Estados Unidos y una prohibición a las importaciones de la UE - podría quedar paralizadas el mes próximo debido a que las firmas petroleras extranjeras no pueden asumir los riesgos de una situación de emergencia no asegurada.

Esa posibilidad parece ser improbable. En Japón, que ahora compra alrededor de un quinto de las exportaciones de Irán, se espera que los legisladores aprueben este mes garantías gubernamentales sin precedentes para asegurar los envíos de petróleo.

Pero ningún otro país ha anunciado medidas similares y los compradores en Corea del Sur e India dicen que tendrán que detener cualquier nuevo cargamento a partir de julio si no existe otra solución.

Sin embargo, pese a los riesgos, los mercados petroleros parecen mirar el asunto con displicencia.

Desde abril, los precios del crudo Brent han caído más de un 20% hasta quedar a menos de US$100 el barril por primera vez desde inicios del 2011. En un sondeo de Reuters, ninguno de los cinco analistas que brindaron proyecciones para las exportaciones iraníes esperaba más que una modesta reducción en las ventas en julio y para el resto del año.

"Los temas de seguros pueden afectar las exportaciones además de las metas volumétricas, lo que resultaría en exportaciones iraníes menores a lo esperado, pero mientras pasa el tiempo quienes participan en el mercado puede encontrar formas de lidiar con las sanciones y las exportaciones podrían incrementarse", dijo Seth Kleinman del Citi.

Por el momento, los operadores apuestan a que una baja demanda por la crisis europea, una alta producción saudí cercana a niveles máximos y un "boom" en la producción norteamericana sean más que suficientes para cubrir la estimada caída de 1 millón de barriles de petróleo por día (bpd) que vienen registrando las exportaciones de Irán desde el año pasado.

El Grupo de las Ocho (G-8) naciones más ricas también ha dejado en claro que podría liberar reservas de petróleo de emergencia rápidamente si los suministros se ven amenazados.

En efecto, la confianza del mercado respecto a Irán ha pasado de un extremo a otro. Los temores de inicios de este año sobre un ataque israelí inmediato a las instalaciones nucleares iraníes han sido reemplazados por lo que muchos analistas describen como una peligrosa complacencia.

"Nuestra postura es que una buena parte de la baja en las exportaciones de Irán ya ha sido internalizada", dijo EL economista de energía, Hans van Cleef, en ABN AMRO que declinó ofrecer una estimación. "Por lo tanto, el efecto en los precios a partir del 1 de julio será muy limitado", manifestó.