Montevideo. Uno de los gigantes de la industria pesquera uruguaya tiene las horas contadas porque después de 39 años cerrará sus puertas. La empresa Fripur continuará funcionando hasta el próximo miércoles, día en que dejará de producir, al menos de forma provisoria. Ayer, en una reunión mantenida en el Ministerio de Trabajo (MTSS), las partes acordaron que se termine de procesar la materia prima disponible para que de esa forma se puedan pagar los salarios correspondientes al mes de agosto.

En tanto, una nueva reunión que tendrá lugar el lunes definirá detalles sobre el envío a seguro de paro de los funcionarios. La planta cuenta con unos 960 empleados, pero no todos están en condiciones de poder hacer uso del subsidio.

La compañía creada en 1976 se presentó a concurso voluntario de acreedores en julio del año pasado, cuando sus deudas eran de US$ 70 millones. Si bien la empresa redujo sus pasivos, los problemas de sostenibilidad se hicieron más agudos. En junio, Fripur tenía una deuda con el sector financiero uruguayo que ascendía a US$ 42,3 millones, según la Central de Riesgos Crediticios del Banco Central. De ese total, US$ 40,4 millones ya vencieron.

El abogado interventor de la firma, Francisco Cobas, dijo a El Observador que la empresa deja de operar "porque no tiene liquidez" para continuar funcionando. En 90 días se pondrá en venta y de no haber un comprador se pasará a la "liquidación por partes", según se establece por ley.

Por otra parte, la dirigente sindical, Jimena Peralta dijo que está descartada la posibilidad de conformar una cooperativa para la autogestión por parte de los trabajadores porque se entiende que es inviable tomando en cuenta los costos que insumiría su funcionamiento. Según supo El Observador, los responsables de Fripur, Alberto y Máximo Fernández, ofrecieron al gobierno "ceder la gestión de la empresa" a los trabajadores y esa alternativa fue la que trasmitió el jueves el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro. Los trabajadores ven una "pequeña esperanza" en la posibilidad de que aparezca un comprador y se haga cargo de la planta. "No digo que estemos contentos, pero por lo menos hay algo más de optimismo", indicó Peralta.

A la mala situación que atraviesa el sector en general se suman problemas propios de la empresa. A modo de ejemplo, desde el sindicato se señala que los responsables de Fripur pidieron préstamos, pero que ese dinero no fue inyectado allí sino que terminó en otros negocios. Para los trabajadores, este desenlace no es sorpresivo. El Observador consultó ayer la posición de la empresa, pero se informó que no habría declaraciones

Desde primera hora de ayer los trabajadores de la firma procesadora de alimentos realizaron un paro y ocupación de la planta ubicada sobre la calle Rondeau, como previa a la reunión tripartita que tuvieron luego en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra).