La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) tramita US$15 millones para reducir el azolve en el canal de acceso del Puerto de La Unión Centroamericana. En paralelo, la autónoma busca concluir este año la concesión de la infraestructura portuaria, después de varios años de preparación.

Ambos procesos están íntimamente vinculados, según el presidente de la autónoma, Hugo Barrientos, quien aseguró que si no obtienen esos US$15 millones de parte del Ministerio de Hacienda, no podrán entrar a licitar.

“Es una de las mayores preocupaciones que tenemos en este momento. CEPA todavía cuenta con los fondos para poder realizar estos trabajos. Dado que estamos avanzando en el proceso de concesión, esto se vuelve crítico”, planteó el titular de la autónoma.

En abril, Barrientos envió una carta con la petición de recursos al ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, y la semana antepasada expuso al Gabinete Económico “la necesidad” de que se les asignen los fondos. La respuesta que obtuvo es que la asignación del dinero se hará hasta 2015.

“Estamos insistiendo en la gestión de que quisiéramos que esos recursos se asignaran en el presente año fiscal, porque para efectuar una licitación necesitamos contar con los recursos. Legalmente no podemos licitar si no tenemos los recursos asignados. Estamos conscientes de que los recursos no se gastarían en este año, pero sí necesitamos tenerlos asignados para poder licitar y contratar el servicio”, argumentó Barrientos.

El funcionario dijo que el tema debe estar resuelto antes de abrir la licitación, según la LACAP. CEPA espera respuesta de la Autoridad Marítima Portuaria (AMP) y de la Agencia de Cooperación de Japón (JICA) para convocar a la licitación del puerto de La Unión (ver nota adjunta).

Plan de limpieza

El plan que ha definido CEPA es entregarle a la empresa ganadora el canal para los buques con una profundidad de -10 metros.

Cuando el puerto fue entregado al país, a finales de 2008, la profundidad de su canal era de -14 metros. La idea, entonces, era atraer a grandes embarcaciones, que transportan miles de contenedores. El puerto no se concesionó y la poca actividad que registra contribuyó a que el canal se azolvara, es decir que acumuló tierra y otros materiales.

Para limpiar el canal y dejarlo a -10 metros, la autónoma está considerando contratar un servicio de dragado, pero los trabajos de limpieza tardarían siete meses. Esto no incluye el plazo para preparar y licitar el servicio específico.

“El compromiso que tenemos es que a finales del otro año, ahí por noviembre, deberíamos tener el canal ya habilitado. El tiempo está muy pero muy ajustado”, explicó el funcionario.

Más adelante, CEPA planea llevar la profundidad del canal a -12 metros, y finalmente a -14 metros, en línea con las recomendaciones que ha hecho la empresa contratada por la JICA.

Esta situación, según Barrientos, requiere diferentes niveles de inversión, pero todo dependerá de las necesidades que presente el futuro concesionario. “Pudiese revisarse, dadas las circunstancias que nos pudiese plantear la empresa concesionaria como una necesidad estratégica para ellos”, dijo el titular de CEPA.

Se estima que el gasto anual rondará los US$10 millones. Por esta razón es que el funcionario ha expresado que una opción a futuro es que la autónoma considere comprar una máquina dragadora.

El presidente de CEPA manifestó que ha tocado las puertas en la embajada de Japón en busca de apoyo. “Sentimos que Japón tiene un compromiso con El Salvador, ya que se trabajó juntos en la formulación del proyecto desde el estudio de factibilidad, la formulación, contratación, ejecución... en todos hemos estado asociados”, expresó Barrientos.

Con Japón se explora la posibilidad de comprar un equipo para dragar a precio especial.