La Habana. La campaña de producción de azúcar en Cuba enfrenta situaciones "complejas", debido a diferentes condiciones climáticas que afectaron el crecimiento y rendimiento de la caña, informaron fuentes del sector en La Habana.

El director de Informática, Comunicaciones y Análisis del Grupo Azucarero (Azcuba), Dionys Pérez, explicó que la intensa y prolongada sequía que afectó a Cuba en los últimos dos años provocó bajos niveles de crecimiento en la gramínea.

Mencionó también el huracán "Irma", el más poderoso formado en el Atlántico, que azotó a casi toda Cuba en septiembre último y causó afectaciones severas en unas 338.000 hectáreas de caña -más del 50% del área sembrada- y 20 centrales azucareros, entre otros daños.

Luego del paso destructor del meteoro, agregó, transcurrieron meses muy lluviosos (septiembre-enero), con precipitaciones por encima del promedio histórico, lo cual originó entre las dificultades enraizamiento de la caña encamada y exceso de rebrotes.

Pérez apuntó que en la actualidad las 53 fábricas que participan en la molienda se esfuerzan por asegurar una producción "alta y estable" y alcanzar un rendimiento de más del 90%.

El directivo de Azcuba presentó una actualización de la zafra durante un encuentro entre representantes de las asociaciones de técnicos azucareros de Cuba y México, dirigido a intercambiar experiencias y evaluar soluciones para incrementar la sostenibilidad agroindustrial.

En la pasada campaña, Cuba produjo 1,8 millones de toneladas de azúcar, unas 300.000 toneladas por debajo de lo planificado, de las cuales destinó de 600.000 a 700.000 toneladas al consumo interno, además del acuerdo que tiene con China de enviarle unas 400.000 toneladas anuales.  

El plan de transformaciones económicas impulsado por el presidente cubano, Raúl Castro, señala como objetivos prioritarios de esta industria el aumento sostenido de la siembra de caña, el perfeccionamiento de la relación entre el central azucarero y los productores cañeros, y la diversificación.