Pekín. Las autoridades sanitarias de China no dieron indicios este martes de que Pekín pueda poner fin a las restricciones sobre las importaciones del aceite de soja argentino, después de un encuentro con una delegación comercial del país sudamericano.

Los funcionarios habían discutido el lunes sobre una disputa comercial que involucra a un conjunto de productos agrícolas.

El gigante asiático es el mayor comprador mundial de aceite de soja y en abril suspendió sus importaciones desde Argentina, el principal proveedor global, argumentando que muchos embarques del país sudamericano no cumplían con el estándar de calidad de China.

En un comunicado poco preciso, la oficina de cuarentena de China dijo que el nuevo comité de seguridad alimentaria del país había adoptado una serie de medidas para controlar la seguridad de los alimentos y que la oficina estaba dispuesta a comunicarse y cooperar con Argentina por la cuestión.

La declaración, publicada en su sitio web (www.aqsiq.gov.cn), no mencionaba al aceite de soja, aunque decía que la oficina adoptaría una postura activa y positiva ante Argentina, el mayor exportador mundial de aceite de soja.

Expectativa argentina. "La reunión (con las autoridades chinas) fue buena y ambas partes manifestamos nuestra buena voluntad en mantener un diálogo serio para resolver el problema", dijo el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Alfredo Chiaradía, en un comunicado difundido en Buenos Aires.

Según la declaración, que afirma que este miércoles se realizará un encuentro de carácter técnico entre representantes de ambos países, el funcionario anticipó que las negociaciones se prolongarán durante las próximas semanas.

Fuentes comerciales dijeron a Reuters el mes pasado que Pekín se estaba endureciendo con respecto a las importaciones de Argentina, alentando a los compradores a cancelar o desviar todos los cargamentos previamente reservados.

La oficina china ha impuesto estrictas normas sobre las importaciones desde Argentina como parte de una discusión comercial más amplia, que amenaza a unas importaciones anuales del aceite comestible valoradas en US$1.400 millones el año pasado.

Un funcionario comercial chino dijo que la única opción que tenía Pekín era considerar represalias contra Argentina por sus medidas proteccionistas contra una serie de productos chinos.

El comercio bilateral entre los dos países en 2009 cayó 46% a US$7.790 millones, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Comercio de China.