Bogotá. Las negociaciones entre el principal ferrocarril carbonero de Colombia y sus trabajadores en huelga se mantenían congeladas este miércoles, pero la empresa planea sostener un encuentro con los sindicatos la próxima semana para terminar con la paralización, dijeron ejecutivos.

Si bien se cumple el decimoséptimo día de paro, que ha detenido más de la mitad de las ventas al exterior de carbón de Colombia, el cuarto mayor exportador del mundo, hay demasiado mineral en los mercados mundiales como para que la movilización tenga un impacto mayor en los precios.

El presidente del ferrocarril Fenoco, Peter Burrowes, dijo que convocará a una asamblea general de trabajadores a inicios de la próxima semana para pedirles que voten sobre si continuar la huelga o llevar la disputa a un arbitraje y volver a las labores.

El ejecutivo agregó que el viernes en la tarde podría conocerse una decisión judicial sobre la legalidad de la huelga.

El tribunal de tres jueces podría postergar la decisión y un eventual fallo podría apelarse a la Corte Suprema. El sindicato plantea que la huelga es legal.

Si la corte declara ilegal la paralización, la compañía podría despedir a los trabajadores involucrados en la movilización, pero no necesariamente pondría fin a la huelga.

Sin embargo, la votación de la próxima semana en la asamblea general podría llevar a los empleados de vuelta al trabajo.

El Ministerio de Trabajo esperaba arribar a un acuerdo el fin de semana, pero las negociaciones se estancaron por exigencias tanto de Fenoco como del sindicato.

Fenoco exigía que los 10 trenes detenidos en las vías pudieran moverse, mientras que los dirigentes gremiales demandaban que los trabajadores despedidos en una huelga del 2009 fueran reincorporados.

"Desde el domingo no hay reuniones con la empresa. La empresa no ha hecho propuestas que conduzcan a solucionar el problema", dijo el presidente del sindicato de trabajadores de la mina Sintraime, Félix Herrera.

Además de los problemas de suministro fuera de Colombia por la huelga y el paro en la mina La Jagua de Prodeco (una unidad de Glencore), la mayor exportadora de carbón del país, Cerrejón, debió entrar a una mantención planificada de sus operaciones de una semana.

"Colombia en realidad no está moviendo nada de carbón en este momento. Cerrejón por la mantención y las otras, por las huelgas", declaró una fuente de la industria colombiana.

Cerrejón dijo que fue afectada este miércoles por "un ataque terrorista" que dañó sus vías férreas, pero que espera que la línea esté completamente operativa el jueves.

La empresa no culpó a ningún grupo del ataque, pero las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC), están activas en la provincia norteña de La Guajira, donde están las operaciones.

Cerrejón exporta 32 millones de toneladas de carbón al año.

Dado el mantenimiento programado de esta semana, el atentado no impactó las exportaciones de la empresa, que es controlada en partes iguales por BHP Billiton, Anglo American y Xstrata.

"Es cierto que las acciones terroristas se han incrementado en general en todo el país y están afectando en alguna manera la normalidad de las empresas", dijo el vicepresidente de relaciones públicas del Cerrejón, Julián González.

"No creo que tengamos un efecto en el tema de cumplimiento de nuestras obligaciones", agregó.