Brasilia. La Cámara Baja del Congreso brasileño aprobó un proyecto de ley para acelerar las obras públicas para la Copa del Mundo 2014, que apunta a resolver retrasos que han afectado planes para construir nuevos estadios y expandir aeropuertos.

El proyecto de ley, que fue aprobado este miércoles en la noche y que aún debe recibir la venia del Senado, simplificará las licitaciones del Gobierno para proyectos de infraestructura para la Copa del Mundo de la FIFA del 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro del 2016.

Con varias de las principales obras retrasadas, el gobierno había declarado la aprobación del proyecto de ley como una gran prioridad y desestimó críticas de la oposición de que la nueva postura pueda alimentar la corrupción.

"Tenemos una emergencia en el país, que es completar el transporte urbano, estadios y aeropuertos específicamente para la Copa del Mundo", dijo José Guimaraes, autor del proyecto de ley en la Cámara de Diputados.

"Le estamos dando al gobierno un cheque en blanco (...) estamos abriendo una enorme brecha para la corrupción". Antonio Carlos Mendes Thame, diputado opositor al gobierno.

El gobierno aún no ha revelado detalles sobre su propuesta para expandir los principales aeropuertos del país, que luchan por ser capaces de manejar el creciente tránsito aéreo.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, criticó en marzo lo que llamó la actitud brasileña de "pasado mañana" respecto a los preparativos para el Mundial y añadió que las luchas políticas internas estaban retrasando las obras, especialmente en Río de Janeiro, donde se jugará la final de la Copa en el estadio Maracaná.

La votación del miércoles es una victoria pequeña, pero bienvenida para el gobierno tras semanas de inquietud política durante las que el influyente jefe de Gabinete de la presidenta Dilma Rousseff renunció por un escándalo sobre finanzas personales.

Bajo el nuevo proyecto de ley, el Gobierno realizaría una sola licitación para proyectos de obras públicas, un cambio ante su actual práctica de subastar el diseño y construcción de un proyecto en forma separada.

Temor de corrupción. Legisladores opositores afirman que los contratistas tendrán más flexibilidad para alterar el proyecto durante su construcción, restando al Gobierno mecanismos de control para protegerse ante chanchullos.

Otras provisiones del proyecto de ley podrían elevar los costos totales a los contribuyentes, dijo Antonio Carlos Mendes Thame, diputado del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

"Le estamos dando al Gobierno un cheque en blanco (...) estamos abriendo una enorme brecha para la corrupción", sostuvo Thame.

Diputados opositores tratarán de enmendar el proyecto de ley en una votación programada para fin de mes, pero es improbable que consigan suficiente apoyo.

El proyecto de ley fue aprobado por la Cámara de Diputados el miércoles por 272 votos a favor y 76 en contra.