La petrolera estadounidense Conoco Phillips, una de las más grandes del mundo, oficializó su apuesta en Colombia por los yacimientos no convencionales. Este es el primer contrato adicional para este tipo de actividad, con la que se extraen los hidrocarburos que reposan en una capa más profunda de la tierra y que requieren la utilización de tecnología como el fracturamiento hidráulico.

Aunque en el país existen cerca de seis contratos de no convencionales, este es el primero en el que, aunque su origen es un yacimiento convencional, la empresa hizo la solicitud ante las autoridades para aprovechar las reservas atrapadas en capas más profundas. Asimismo, es uno de los proyectos de interés nacional estratégico que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y el Ministerio de Minas y Energía han presentado recientemente.

De acuerdo con la Agencia, en este contrato —que incluye la explotación de petróleo en los departamentos de Cesar y Santander— quedó registrada la alianza de Conoco como operador y Canacol con una participación de 80% para la norteamericana y 20% para la segunda, que se define como una de las más importantes exploradores en tierra en América del Sur.

“Conoco Phillips es una compañía gigante con experiencia en yacimientos no convencionales y estaba yéndose del país. El hecho de que tengamos la oportunidad de firmar un contrato adicional por primera vez sobre yacimientos no convencionales, representa un logro grandísimo. Eso significa que la normatividad que se está trabajando desde el Gobierno, con el derrotero para estimular el sector, ha funcionado”, dijo el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Mauricio de la Mora. Según el funcionario, existen más empresas interesadas en apostar por este tipo de proyectos y a todos los “están llevando de la mano” para que lo consigan.

Aunque este tipo de explotación, conocida como fracking o fracturamiento hidráulica, ha sido fuertemente criticado en todo el mundo por las consecuencias ambientales, ninguno de los seis contratos firmados ha podido iniciar su operación. El de Conoco, por su parte, contará con un plazo de nueve años de exploración y 30 más como período de explotación.

Pese a la caída del petróleo en el mercado internacional –el precio pasó de superar los US$100 a estabilizarse en los últimos meses en una cifra no mayor a los US$50–, las inversiones para este contrato superarán los US$85 millones.

Sobre la entrada como operadores, en un momento de precios bajos, el desarrollador de negocios y gerente de relaciones de Conoco Phillips, Álex Martínez, explicó que “somos una empresa mundial y estamos en varios programas de no convencionales en muchas zonas del mundo. La estabilidad jurídica que ofrece Colombia para respetar los contratos nos da confianza. Lo otro es que el año pasado se concretó la reglamentación técnica y ambiental para no convencionales lo que nos dio unas reglas claras de juego”.

Aunque la norteamericana desarrolla proyectos en Estados Unidos, Canadá y Asia, esta es su primera apuesta en Suramérica.

Uno de los temas que se destacaron ayer durante la firma de este contrato fue la llegada, como operador, de Conoco, considerada una de las que mayor experiencia tienen en el planeta para esta forma de explotación, gracias a la que Estados Unidos se transformó de ser el principal importador del recurso al primer productor mundial.