Jesús Vizcarra Calderón parece un personaje sacado de la edad del oro del cine mexicano: espalda ancha, pecho inflado, bigote poblado y una actitud de vaquero amable que no dudaría en irse a los puños si fuera necesario. Pero hay que desconfiar de las apariencias, Jesús Vizcarra Calderón pertenece a un tipo muy distinto de edad de oro: la de la industria ganadera de México. En efecto, la empresa insignia de su imperio, SuKarne, procesa más de una tercera parte de la carne que se consume en los hogares mexicanos y el 73% de lo que se exporta, según datos de la la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa). En números, eso significa ventas por US$2.600 millones en 2014.

Y esto es sólo el comienzo.

La empresa de la familia Vizcarra Calderón inaugurará este año (2015) el complejo Agroindustrial Lucero. Con una inversión de más de US$ 600 millones, tendrá allí la capacidad de albergar 250.000 cabezas de ganado de engorda y sacrificar y procesar  800.000 al año –2.400 al día–, de los cuales el 60% a 70% serán destinados a la exportación. Todo en el municipio de Tlahualilo, Durango. Algo notable en un país que, hasta hace una década, no era protagonista de la industria pecuaria global.

Anualmente la compañía procesa 1.300.000 cabezas de ganado y comercializa 478.000 toneladas de carne vacuna, cerdo y pollo; y exporta el 30 % de su producción a diez países en los cuatro continentes, entre los que destacan Estados Unidos (80% de las exportaciones), Japón, Hong Kong, Corea del Sur, Italia y Rusia. En 2014 Sukarne entró a los mercados de Chile y Canadá, dos de los mercados más interesantes en el continente.

La perla del imperio. El nuevo complejo, ubicado en un polígono de 475 hectáreas, contará con nueve plataformas en concordancia con la filosofía básica de la empresa: integrar todos los procesos y buscar el menor desperdicio: la empresa compra y engorda el ganado, lo procesa y comercializa absolutamente todo (huesos, sangre, piel). Entre ellas destacan el que quiere convertirse en el rancho de engorda más grande del mundo, una planta de alimentos para ganado que puede producir hasta 130 toneladas por hora y el matadero o rastro de sacrificio más moderno del país. Hasta el estiércol del ganado será utilizado en una de las plataformas para producir fertilizantes orgánicos.

Según datos de la secretaría de Economía,  el impacto económico directo de esta iniciativa agroindustrial equivaldrá al 80% del PIB agropecuario del estado de Durango,  y lo convertirá –siendo el más pobre del norte mexicano- en uno de los protagonistas de la industria cárnica. Le vendrán bien a Durango los 12.500 empleos, entre directos e indirectos, además del beneficio a 39.000 productores agrícolas y ganaderos de la región, explica Carlos Ibarra Félix, director de compras y relaciones intergubernamentales de la empresa y encargado de la construcción del proyecto. “El parque industrial –continúa–está ubicado en una de las regiones más afectadas por la narcoviolencia en el estado y en el país” explica Ibarra “Pero los índices de violencia están bajando. El inicio parcial del funcionamiento de algunas de las unidades de negocio del parque agroindustrial y los beneficios que empieza a generar, parece que estuvieran afectando positivamente a la población”.

Tacos de carne, SuKarne. El agroparque Lucero es tan sólo una de las seis unidades de producción de la compañía  ubicadas en el norte del país: Culiacán, Mexicali, Monterrey, Michoacán, y  una fuera del país, en Nicaragua. La empresa dirigida por Jesús Vizcarra Calderón es el quinto proveedor de carne vacuna en Norteamérica y el tercer engordador de ganado bovino en el mundo. Su modelo integral de abasto de ganado y producción de carne, incluyendo proceso y distribución, es “único en el mundo”, según un directivo de una de las empresas más grandes del sector en el mundo, la  multinacional brasilera Grupo Marfrig.

Anualmente la compañía procesa 1.300.000 cabezas de ganado y comercializa 478.000 toneladas de carne vacuna, cerdo y pollo; y exporta el 30 % de su producción a diez países en los cuatro continentes, entre los que destacan Estados Unidos (80% de las exportaciones), Japón, Hong Kong, Corea del Sur, Italia y Rusia. En 2014 Sukarne entró a los mercados de Chile y Canadá, dos de los mercados más interesantes en el continente,  y está a punto de ingresar a  China, donde su planta en Michoacán obtuvo hace unos meses la validación del gobierno chino.

Con la construcción del complejo Lucero, SuKarne continúa con un plan de internacionalización que pretende, a corto plazo, exportar al menos el 50 % de lo que produce, explica Ibarra. Por estas razones, la empresa recibió hace poco, por parte del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, el Premio Nacional de Exportación 2014.

La empresa emplea a más de 10.000 personas de forma directa, pero su importancia en algunas regiones no sólo se debe a las actividades propias del negocio. Hay un efecto indirecto de estas unidades en otros sectores de la economía en los estados donde se encuentra.  La compañía tiene más de 35.000 proveedores de ganado y 50.000 proveedores agrícolas y cuenta con una red comercial de más de 40.000 puntos de venta.

La implementación del programa de Agricultura por Contrato por parte de la empresa, para incentivar la producción de maíz amarillo,  ha conseguido reemplazar las importaciones de este producto en muchas regiones. Sukarne llegó a importar el 90 % del maíz amarillo que utiliza en la alimentación de su ganado. Ahora, “el porcentaje de lo que importamos está bajando c gracias a este programa que les ofrece certidumbre y eficiencia a los campesinos” explica Ibarra. “Con la agricultura por contrato” explica  Enrique Martínez y Martínez, secretario de la Sagarpa,  “se baja la presión al maíz blanco, se disminuye la importación y da equilibrio a otros productos como el frijol, además del apoyo que se les otorga a los campesinos como parte de la reconversión productiva.”

Es así como, la empresa familiar que cumplió 45 años el año pasado está convirtiendo a México en un de los países más importantes globalmente en la industria ganadera, dónde ya es el octavo, detrás de Paraguay.

“Nunca he estado más impresionado con la visión y mentalidad innovadora de una empresa como la tiene SuKarne, incluso, por encima de muchas compañías que operan en los Estados Unidos”, aseguró Daniel K. Berman, Ministro Consejero de Agricultura del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), de la Embajada de EE.UU hace unos días al diario Milenio.

Pasado político. Pero, ¿cómo fue que SuKarne pasó de ternero a toro? Jesús Vizcarra Calderón  nació y se crió entre vacas, novillos y toros en los mercados de Culiacán, Sinaloa. Su padre, José Isabel Vizcarra,  comenzó el negocio de la ganadería en  1966  criando cerdos.  Tres años después, incursionó con la engorda de ganado bovino. A los 7 años, explica el mismo Jesús Vizcarra, él entendía perfectamente el negocio paterno: “comprar barato, engordar al animal y luego vender”.

El empresario es  el mayor de 10 hermanos. Se forjó y curtió en el negocio familiar de manera precoz. Cuando apenas tenía 14 años, en 1974, tuvo que sortear al lado de su padre una crisis de ganado en Sinaloa. Ante la escasez de la materia prima el gobierno autorizó la entrada de cabezas de otros estados. Fue así que el joven Vizcarra y su padre emprendieron un viaje por todo el norte de la república para comprar y transportar ganado. El arrojo y conocimiento del muchacho sorprendió a muchos ganaderos de la región, pero también a su padre que, en 1980, cuando su hijo apenas tenía 20 años, le cedió la dirección general de la compañía.

A los 20 años, Don Chuy, como le llaman en su región, comenzó a ocupar las dirigencias empresariales de organismos locales, estatales y nacionales del sector agroalimentario. En 1985 fue nombrado Presidente del Consejo de Administración, cargo que hoy mantiene.   Durante esos años fue alcalde, diputado federal, secretario de desarrollo económico de su estado, consejero nacional del PRI, presidente de la Federación Nacional de Municipios y candidato del PRI a la gubernatura de Sinaloa.

La trayectoria ascendente se detuvo con brusquedad en 2011, cuando Vizcarra perdió las elecciones para la gobernatura de su estado por una imagen. Se trató de una fotografía al lado del Mayo Zambada, uno de los principales narcotraficantes del cartel de Sinaloa, tomada veinte años antes, lo cual se llevó al traste unas elecciones que parecía tener ganadas. El empresario aceptó ser el de la fotografía, y aunque Sinaloa es un estado en que es prácticamente imposible escapar del contacto, aunque sea superficial, con uno de estos personajes, el encuadre truncó su futuro político.  

Pero Vizcarra posee una piel dura: desde siempre ha tenido que enfrentar, denuncias y enfrentamientos con grupos de poderes regionales. Sin embargo SuKarne nunca ha parado de crecer y no sólo en ganadería. Hay otro negocio familiar muy productivo: 60.000 hectáreas de tierra en que se produce algodón, trigo, maíz y forraje para exportación. “Es la organización agroindustrial mejor organizada con una cooperativa de 1,500 miembros”, explica él mismo.

Mercado en expansión. El stock ganadero en México oscila entre los 32 a 33 millones de cabezas de ganado, según la Sagarpa;  es inferior a países como Brasil, Australia y Argentina, pero en los últimos años comienza a acercarse a este último (51 millones), que tiene una larguísima tradición en la industria cárnica. En menos de una década, México aumentó siete veces sus exportaciones de carne al pasar de 17.528 toneladas a 141.634 toneladas en 2013.

''En el marco del Primer Consejo Regional de Ganadería celebrado en el estado de Durango a principios de diciembre, se dio a conocer que el balance del Sector Pecuario del país registró cifras positivas y alentadoras con un crecimiento anual de 9,5% y específicamente en la carne de res o vacuna, un crecimiento del 30% en 2014.  Esto representa un valor de producción de US$ 1.600 millones.

Además, el consumo per cápita de carne (vacuna, cerdo, ave, ovina y caprina) en México es de 63 kilogramos anuales, cuando en 1990 registraba era de 34, y en 1970 de 23 kilos según estadísticas de Sagarpa. En las últimas dos décadas México registró un incremento de 84,5%, algo así como 29 kilos de consumo de carne por persona. Es interesante notar que el promedio mundial es de 42,9 kilos, en tanto que en los países en desarrollo llega alcanza a 33,5 y en los países desarrollados es de 76,1 (según cifras de la FAO)

En este marco, con un portafolio de más de 250 productos, y un mercado interno y externo creciente y deficientemente satisfecho por su competencia, la empresa de Vizcarra Calderón parece estar en una posición envidiable para el futuro cercano.

México tiene la posibilidad de aumentar 200 o 300 % la producción de carne en los próximos 15 años”, anunció Jesús Vizcarra cuando recibió el Premio Nacional Agroalimentario 2014, en diciembre pasado. Y bocas para consumirla habrá con seguridad: se estima que la demanda mundial de alimentos de origen animal será, en 2025, unos 60 millones de toneladas mayor a la actual.