Latinoamérica sigue apostando por el crecimiento y la competitividad a nivel internacional y sigue muy atentamente estas recomendaciones de inversión. De hecho, en 2017 se completarán algunos de los proyectos que han arrancado en los años anteriores e igualmente se iniciarán nuevas infraestructuras que buscan alcanzar el máximo nivel de desarrollo y calidad de vida para la región y sus ciudadanos.

Un ejemplo claro es el desarrollo de las nuevas redes de metro que están comenzando a construirse en diferentes países del sur de América. Disponer de un sistema de transporte público fiable y de calidad facilita la integración del territorio, mejora la calidad de vida e impulsa el crecimiento económico de las regiones.

La inversión realizada para las diferentes líneas de metro son sin lugar a duda una de las más importantes, como vemos en la Línea 2 del Metro de Lima, cuyo presupuesto supera los US$5.000 millones. Y en materia de transporte encontramos también en este top 10 el Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, del que iniciarán nuevas licitaciones el próximo año valoradas en unos US$1.900 millones; el túnel de Agua Negra, que unirá chile y Argentina a través de Los Andes con una inversión estimada de US$1.600 millones; y nuevas autopistas en Chile y Colombia, que mejorarán la red de comunicaciones existentes en ambos países.

En el sector energético, otra de las inversiones más potentes para el próximo año es la construcción del Gasoducto del Sur Peruano, una infraestructura que contará con una longitud de más de 1.000 kilómetros y una inversión superior a las US$7.000 millones.

Las energías renovables también ocupan un espacio destacado en este ranking. Tal es el caso de Argentina, que contará con fuertes inversiones en generación de energía eólica para el 2017. Además habrá más proyectos de este tipo en otros países de América Latina como México, Chile y Uruguay, que potencian la generación energética sostenible.
Además de estas diez infraestructuras que comienzan o finalizarán durante el próximo año, existen otras que también implican una potente inversión y que ayudarán al desarrollo social y económico de muchas regiones de América Latina.

Algunos ejemplos de estas otras inversiones los tenemos en infraestructuras como el Corredor Bioceánico Central, una ruta ferroviaria que pretende conectar el océano Pacífico y el Atlántico; el Canal de Nicaragua, de unos 280 kilómetros de longitud y cuya construcción comenzó en 2014; el túnel Emisor de Oriente en México, un sistema de drenaje profundo de unos 62 km de longitud; el tren Interurbano México-Toluca, que contará con seis estaciones, o las nuevas plantas de energía renovable que se proyectarán en Chile.