Mientras el presidente de Chile, Sebastián Piñera, rendía su primera cuenta pública en el Congreso Nacional, en Valparaíso, muchos de sus invitados -políticos y no políticos- comentaban y publicaban de forma instantánea todo lo que veían por medio de Twitter, la red social que se ha transformado en una de las aplicaciones favoritas para quienes usan teléfonos móviles con acceso a internet.

“Ahora no sólo se llama, sino que hay mucha transferencia de datos”, dice Ernesto Flores-Roux, investigador asociado al Centro de Investigación y Docencias Económicas de México (Cide), además de miembro del programa Diálogo Regional sobre Sociedad de la Información (Dirsi). “Y por eso en banda ancha móvil puede haber un crecimiento de 20% en la región”.

Chile es el país con mayor penetración en banda ancha regional, con 95% registrado en 2009. Pero no por eso va a tener menos oportunidades. El despegue de la banda ancha móvil es una de las grandes promesas del sector para este año. Los usuarios hoy no superan los 500.000, pero se espera que en 2010 el servicio se comenzará a masificar y en 2011 se consolidará como algo que la mayoría de la población tiene. Las proyecciones indican que la penetración de telefonía móvil en el país podría crecer entre 5% y 10%, mientras que el acceso a banda ancha podría hacerlo en 20%.

Las empresas que lideran el mercado son la española Movistar y la local Entel, con participaciones de 43,9% y 39%, respectivamente. Les sigue la mexicana América Móvil, que bajo la marca Claro no alcanza el 20% de participación de mercado, a diferencia de lo que ocurre en los otros países latinoamericanos, donde se pelea el liderazgo con Movistar.

“La banda ancha móvil está logrando un crecimiento explosivo, que debería continuar el otro año”, dice Christopher Baillarie, analista de BCI Corredores de Bolsa. “Creo que Entel debería destacar y seguir aprovechando ese boom”.

Lo que podría permitir esto, añade, sería el mejoramiento de las velocidades de navegación y el aumento de clientes en telefonía móvil, que durante el primer trimestre de 2010 creció 11%. Agrega Baillarie que si bien la empresa ha aumentado sus gastos, se trataría de un hecho puntual provocado por el lanzamiento del nuevo logotipo, lo que no debería afectar el futuro de la empresa.

De hecho, “la compañía a fines de mayo inauguró el Data Center más grande de Chile, con lo que profundiza la diversificación de sus operaciones y podría fortalecer su posición en el mercado”, dice Baillarie.

Distinto es el caso que vive América Móvil en Chile, que compró en 2005 la operación de Smartcom, una empresa cuyos precios eran muy baratos, pero tenía serios problemas de señal. Si aprovecha la oportunidad que está generando la banda ancha móvil, podría adelantarse a las dos gigantes, piensan los expertos.

Y al parecer éste no es un boom que esté ocurriendo sólo en Chile, sino que en América Latina aún hay mucho que explorar. De hecho los expertos destacan que entre los mercados más importantes de la región estarían Brasil, seguido por México, Argentina y Chile. Entre las empresas que destacan están Telefónica (Movistar), América Móvil (Claro), Telecom Italia y Nextel.

En el caso de Brasil, la telefonía móvil ya alcanzó una penetración de 90%, pero la de banda ancha apenas alcanza el 6%. A eso se suma que existe un plan de gobierno que pretende popularizar el uso de internet y debido a los créditos y la reducción de los precios de los computadores, este sector promete continuar creciendo.

En Argentina, país que alcanza sobre el 100% de penetración en telefonía móvil, las principales operadoras, Telefónica, Telecom Italia y Nextel, se enfocaron en sectores que no son regulados, como internet, para poder conseguir mejores ganancias.

“Y es por ahí donde viene el mayor crecimiento. Por eso estamos en una etapa de agregar valor y de mejorar los mensajes en la red, porque por ahí irá la fidelidad de los clientes y los mayores crecimientos de las empresas”, dice Ivana Recalde, directora del área corporativa de Standard & Poor’s.

El futuro promete, pero por lo menos en Chile hay que estar pendientes de lo que pase con la empresa VTR, que a fines de año o a principios de 2011 podría empezar a jugar en el mercado del cuádruple pack, incorporando a su oferta la telefonía móvil y compitiendo directamente con Telefónica. Además, la entrada en vigencia de la portabilidad numérica la podría favorecer para quitarle clientes a la competencia. De hecho, éste podría ser uno de los grandes cambios de la industria. “Aún está esa amenaza latente”, dice Baillarie.

El año pasado la industria de telecomunicaciones chilena tuvo que enfrentar varios desafíos. Un tema importante fue el de la morosidad, que aumentó debido a la crisis. Pero esto no generó grandes problemas para las compañías.

Otro tema fue la reducción de los cargos de acceso, que no se relacionarían directamente con la crisis de 2008. Esto provocó que los cargos de acceso cayeran 45%. Si bajan esos ingresos, que son las llamadas que se realizan entre los diferentes usuarios de las empresas, y consideramos que el 75% de los suscriptores son de prepago, es un golpe fuerte a la industria. Por eso, los expertos consideran que en el futuro las empresas buscarán concentrarse en tener más clientes con contrato, que tienen un mayor nivel de ingresos y que son más rentables.