Los últimos nueve meses de Pluna fueron dramáticos. El estado contable intermedio de la aerolínea al 31 marzo de este año demuestra que en los nueve meses anteriores a esa fecha la empresa se cayó casi totalmente. La liquidez estaba muy reducida, los créditos aumentaban y no había una salida clara.

El balance, al que accedió El Observador, establece que entre junio de 2011 y marzo del 2012 el patrimonio de la compañía se redujo en US$21,2 millones.

El pasivo aumentó de US$301,5 millones a US$379,2 millones. Los activos pasaron de US$290 millones a US$346,5 millones.

En el informe –entregado al directorio de la empresa el 30 de abril del 2012 por un contador dependiente de la compañía– establece que la empresa podrá continuar “en marcha”.

“Pese a los resultados negativos del período de nueve meses terminado el 31 de marzo de 2012 y a la pérdida patrimonial registrada, los presentes estados contables han sido preparados sobre la base de que la empresa podrá continuar como empresa en marcha”, dice el texto.

Los aviones. El valor neto a marzo de los 13 aviones que posee Pluna está cifrado en US$300 millones.

De esos 13 aviones, tasados de la empresa Morten Beyer & Agnew, el gobierno pretende rematar siete porque fueron los que compró directamente con garantía estatal. Los otros los devolverá.

Por los siete aviones, espera recibir en una subasta US$135 millones. Si se hace el promedio del valor de los 13 es de US$ 23 millones cada uno, de acuerdo al valor en los libros. Sin embargo, en promedio a los siete que subastará, espera venderlos a US$19,2 millones cada uno de media.

Números en rojo oscuro. La caja de Pluna tenía en junio de 2011 US$13,7 millones, pero en marzo de 2012, cuando se realizó el siguiente balance, los recursos se ubicaron en US$4,8 millones.

El informe en poder de El Observador indica en su página 18: “La empresa está expuesta a los siguientes riesgos relacionados con el uso de instrumentos: Riesgo de crédito; riesgo de liquidez; riesgo de mercado”.

La misma carilla advierte también sobre que los estados contables incluyen “más revelaciones cuantitativas”. Sin embargo, en ese momento también se decía que la empresa no tenía “riesgo significativo” de “concentración de crédito”, y que las previsiones “cubren” las pérdidas estimadas por la dirección.

Bajo el subtítulo “Riesgo de liquidez”, el informe remarcó como el asunto como una “preocupación constante” de la dirección de la empresas y de los accionistas. Los depósitos a plazo fijo en junio de 2011 eran de US$11,1 millones, y en marzo de 2012 US$240 mil.

En el capítulo de deudas comerciales se informa que en junio de 2011 sumaban US$23,8 millones, pero en marzo de 2012 era US$44,5 millones, ello sumado lo adeudado a proveedores, las compañías aéreas, documentos a pagar y anticipos a clientes.

Las deudas financieras en tanto, se dispararon de junio de 2011 a marzo de 2012 de US$241,8 millones a US$ 305,1 millones.