El keynote speaker del IV Foro Multilatinas de AméricaEconomía, a desarrollarse este 21 y 22 de octubre en Ciudad de México, y que tratará las implicancias externas e internas de la reforma energética para México, es un economista egresado del ITAM con maestría en Finanzas e Inversiones por la Universidad de Exeter en Gran Bretaña. Cuenta con una amplia experiencia en el sector financiero, al haber colaborado por 20 años en diferentes puestos de la Dirección de Operaciones del Banco de México y haber sido Director Ejecutivo Alterno en el Fondo Monetario Internacional y Secretario Ejecutivo del IPAB, así como Director de Administración y Director de Planeación, Análisis y Contraloría de Banobras.

Hablamos de Mario Beauregard, quien se desempeña en su actual cargo desde diciembre de 2012, ejecutivo optimista con el papel de Pemex y quien considera que la reforma energética le asegurará a la petrolera estatal, en el largo plazo, el 80% de la operación del mercado de hidrocarburos en el país.

En entrevista con El Economista de México, en agosto de este año, aseguró que a través de un nuevo esquema la estatal logrará convertirse en una empresa productiva con la misión de generar valor y no únicamente producción, por lo que la explotación de 2,5 millones de barriles diarios será suficiente para aumentar su productividad e ingresos, consolidándose como el productor dominante frente a la competencia.

"Tenemos todo para mantenernos como un jugador importante porque es algo que hemos venido trabajando desde hace mucho tiempo y ahora podemos consolidarlo con las reformas", expresó.

Como parte de la estrategia para aumentar la productividad de la empresa, Pemex planea reducir su plantilla laboral de poco más de 150.000 a poco más de 75.000 trabajadores en los próximos diez años. Pero ello se llevará a cabo sin despidos, ya que casi la mitad de los empleados de la estatal estará en condiciones de jubilarse en esos años, y hoy en día hay muchos trabajadores sin funciones, por lo que las contrataciones se reducirán al mínimo para llegar a esta meta.

Según el director financiero de Pemex, la empresa ya cuenta con un esquema para cumplir con la condición que puso el gobierno federal de modificar su régimen de pensiones en un año, con lo que se asumiría como deuda estatal una parte del pasivo laboral que asciende a 1,1 billones de pesos.

El plan consistirá en la migración a cuentas individuales y será voluntario entre los trabajadores, ya que "a muchos les conviene y lo han manifestado".