El dirigente del Consejo de Defensa de la Patagonia, Carlos Garrido, no duda en calificar al proyecto de Hidroysén como “aberrante”. Esto, porque su producción energética se destinará a Santiago y, según el representante, a las empresas mineras ubicadas en el norte chileno, sin reportar mayores beneficios para la región de Aysén.

A juicio de Garrido, el proyecto presenta impactos ambientales, sociales y productivos para la zona, como “la inundación de grandes extensiones de tierra” que dañarán el ecosistema de la región.

“El proyecto no es necesario. Por mucho que la empresa diga que hay una supuesta crisis energética (para los próximos años), no es necesario, hay otras alternativas y estudios que avalan esas alternativas. ¿Cuáles? Energía maremotriz (energía de las corrientes marinas) y hundimotriz (la de las olas), también está la solar”. En ese sentido, asegura que de acuerdo a expertos escoceses que visitaron la zona, Chile tiene capacidad para generar 160 Gw de potencia.

“El tema es que esas (opciones de) energías están”, sostiene Pérez, “ pero la empresa, como tiene un monopolio sobre las aguas de los ríos de la zona, dice que otras alternativas son muy caras y no está comprobada su efectividad”. Menciona que “la empresa desde 1990 es dueña de los derechos de agua del Baker, Pascua, Futaleufú, Ibañez y un montón más, como para hacer 20 ó 25 represas. No quieren que otras empresas que buscan sacar energías renovables las utilicen. El capital que tienen metido en los ríos es inmenso, entonces ocupemos nuestra generación, nos pintamos de verde y en 20 ó 30 años más ocupemos otras energías”.

"La campaña contra Hidroaysén es engañosa". Para Daniel Fernández, gerente general de Hidroaysén, “se ha intentado instalar mitos en la opinión pública con falsedades a través de una campaña con publicidad engañosa, eso lo digo con todas sus letras”. Al respecto, Fernández sostiene que “cuando tu pones (imágenes de) torres de alta tensión frente a las Torres del Paine que está 300 kilómetros al sur del proyecto, eso es publicidad engañosa. Cuando tú dices que se va a inundar la Patagonia, cuando el área de inundación de estas centrales es mínima, y representa el 0,05% de la región de Aysén, que ni siquiera es toda la Patagonia (incluyendo Argentina), son falsedades. Cuando tu dices que esto es para proveer de energía a las minas del norte, también es una falsedad. Entonces esta es una campaña construida en base a falsedades”.

Fernández también critica el financiamiento de los grupos opositores a la construcción de Hidroaysén. Al ser consultado al respecto sobre cuál sería el problema de que estos grupos reciban financiamiento, Fernández dice que “no entendemos la motivación. “Queremos entender por qué una desde el extranjero se produce la mayor campaña a nivel mundial contra un proyecto de energía. Claramente nos interesa saber cuáles son sus motivaciones”.

En ese marco, Fernández se pregunta por qué las agrupaciones contrarias al proyecto evitan exhibir sus financimientos. “¿Es por un asunto ideológico de ecología profunda? Bueno, discutamos de ecología profunda, porque acá en Chile se han hecho elecciones, donde ha habido candidatos con planteamientos muy específicos que han tenido menos del 1%. O sea, Chile ha decidido democráticamente hacer desarrollo ambiental sustentable, no ecología profunda…¿entonces por qué desde afuera tiene que haber un financiamiento para hacer ecología profunda y afectar el desarrollo del país? Que lo digan. ¿Es porque quieren preservar tierras y desarrollar un negocio de ventas de carbono? Qué lo digan. ¿Son gente que promueven otros proyectos y tienen un conflicto de interés con este proyecto en particular? No lo sé, porque no se ha transparentado”.

“Nuestras cuentas son totalmente claras. Endesa y Colbún tienen un balance, que es auditable, se sabe que los derechos de agua son de Endesa y Colbún para generar energía en Chile, para que se genere y se quede en Chile, es algo totalmente transparente, lo que nosotros pedimos es que se transparente por qué personas o instituciones desde el extranjero financian ONGs para oponerse al desarrollo de energía, eso pedimos, nada más”.