Montevideo. El consorcio GNLS, integrado por la francesa GDF-Suez y la japonesa Marubeni, no estaría en condiciones financieras de terminar las obras de la nueva regasificadora marítima de gas natural licuado en Uruguay, por lo que abandonaría el proyecto, dijo este martes a Reuters una fuente vinculada al emprendimiento.

GNLS se adjudicó la construcción de la escollera y muelle de atraque tras una licitación que realizó Gas Sayago, firma perteneciente a la estatal energética UTE y a la petrolera pública Ancap.

"GNLS no estaría pudiendo cumplir con las condiciones del contrato, ni con los tiempos pautados, ni con las inversiones requeridas ni el tipo de trabajo necesario", dijo una fuente cercana al proyecto bajo condición de anonimato.

El consorcio, que deberá pagar una multa de US$100 millones en caso de retirarse, ya habría comunicado su decisión de abandonar la obra al personal asentado en Uruguay.

Estaba previsto que la planta comenzara a funcionar en noviembre de 2016.

Reuters se contactó con GNLS pero la firma no quiso hacer comentarios.

El consorcio había pedido semanas atrás al presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, que se incrementara el canon estipulado en el contrato de US$14 millones por un período de 15 años a US$20 millones por 20 años. La petición fue negada por el mandatario.

Asimismo, Vázquez anunció el lunes, en el marco de un plan de inversiones por US$12.000 millones en infraestructura entre 2015 y 2019, que se destinarán US$390 millones a la regasificadora.

La obra, que demanda una inversión de US$1.200 millones -incluyendo la construcción de un buque regasificador y la escollera-, tendrá una capacidad de producción de 10 millones de metros cúbicos por día.

Estaba previsto que la planta comenzara a funcionar en noviembre de 2016.