Lima. El consorcio Gasoducto Sur Peruano dijo este viernes que es posible que se declare la terminación de la concesión del proyecto de gasoducto controlado por la brasileña Odebrecht, ante "la inminente imposibilidad" de lograr para el lunes el financiamiento requerido.

La firma Odebrecht, investigada por casos de corrupción en América Latina, tiene el 55% del proyecto, mientras que la española Enagás posee un 25% y la peruana Graña y Montero el 20% restante.

Los socios del proyecto tienen plazo hasta el lunes para conseguir US$4.125 millones de un grupo de bancos, que han puesto como condición el retiro de Odebrecht del proyecto.

Si no se cierra el financiamiento, el proyecto que contempla una inversión total de US$7.200 millones para su construcción será devuelto al Estado para una nueva licitación.

La constructora Graña y Montero dijo el viernes más temprano que será muy complicado cerrar el financiamiento para el ducto mientras Odebrecht continúe como socio en el proyecto.

Odebrecht, la mayor constructora de Latinoamérica, ha intentado sin éxito vender su participación. En los últimos días mantuvo conversaciones con el fondo canadiense Brookfield y con la estatal china CNPC.

En el marco de un amplio acuerdo judicial entre la firma y un tribunal de Estados Unidos, la empresa brasileña ha reconocido que pagó sobornos por US$29 millones en Perú.

"La empresa concesionaria se encuentra a la espera de una comunicación oficial por parte del Gobierno, que nos permita iniciar los trámites del proceso de devolución de la concesión, de la mejor forma posible", dijo el consorcio en un comunicado.

La constructora Graña y Montero dijo el viernes más temprano que será muy complicado cerrar el financiamiento para el ducto mientras Odebrecht continúe como socio en el proyecto.

"Es muy difícil hoy día que podamos conseguir, no habiendo podido sacar a Odebrecht del proyecto, un financiamiento y quedan pocos días", dijo Mario Alvarado, gerente general de Graña y Montero, en una entrevista con la radio local RPP.

Las acciones de Graña y Montero caían en la bolsa limeña y en la de Nueva York cerca de un 2%.