Tegucigalpa. Lafarge-Incehsa, consorcio público-privado, tiene abandonada una planta cementera valorada en 526 millones de lempiras (US$27,4 millones de dólares) en San Lorenzo, Valle.

Cementos del Sur (Cesur) cerró operaciones en agosto de 2009 aduciendo que había problemas con el suministro de clinker, que es la materia prima usada para la elaboración de cemento gris.

Esa empresa se conoció anteriormente como Cemento América (Cemar), propiedad del grupo estadounidense-japonés Cerna-Taiheiyo Cement, la que está envuelta en un escándalo de expropiación, en el que se vincula al Estado de Honduras por la participación accionaria que tiene en el Instituto de Previsión Militar (IPM), que es uno de los socios de Lafarge-Incehsa.

Cemar inició operaciones el 6 de octubre de 2003 en su planta ubicada en La Criba, San Lorenzo, lanzando su marca Uno para abastecer la zona centro-sur y oriente del país, sin embargo, ocho meses después cerró operaciones por una “guerra de precios” declarada por Incehsa, logrando bajar el precio de la bolsa de 80 a 41 lempiras.

Cuando cemento Uno comenzó a ser distribuido a un precio menor que la competencia se justificó que era porque los cinco lempiras de diferencia era por el costo del flete, lo que tenía lógica porque en la actualidad el precio en los departamentos de Choluteca y Valle es de 148 lempiras, o sea, el más elevado en el país.

Posteriormente, los activos de Cemento América fueron adquiridos por el consorcio honduro-francés, en una operación que también se vio envuelta en un escándalo por la presunta participación de funcionarios para beneficiar a Lafarge-Incehsa.

Fuentes de las cámaras de comercio e industrias de Choluteca y Valle dijeron que no tienen información si Cesur reiniciará operaciones en el corto o mediano plazo, y lo único que ha circulado es que mientras la planta cementera se encuentre en litigio en los tribunales de justicia de Estados Unidos continuará cerrada.

Producción Cesur era una planta procesadora de cemento gris, en donde se realizaba la mezcla de clinker y porcelana para la elaboración del mencionado material de construcción. Su capacidad de procesamiento era de 120.000 toneladas anuales, equivalente a 2,5 millones de bolsas.

La producción nacional de cemento gris es de 40,1 millones de bolsas, la que está en manos de dos empresas: Cenosa y Lafarge-Incehsa, quienes se reparten el mercado para evitar una competencia, lo que ha sido cuestionado por diversos sectores por la homologación de precios que ha existido durante varios años. Se espera que para este año se alcancen los mismos niveles de producción.